"Una ventana abierta a la historia y cultura de Tuxpan, Ver."

lunes, 26 de diciembre de 2016

Poeta y Literato José Luis Rivas

* Personajes notables y citables de Tuxpan

Por: Salvador Hernández García
Cronista de la Ciudad

A éste ilustre personaje sólo lo tuve a la vista y alcance cuando en su época de estudiante era pensionado de la familia Tienda Gálvez en la Colonia “Álamos” de la Ciudad de México, y me causó honda impresión por su, digamos vampirismo” por beberse las tintas de las letras de cuantos libros caían a su alrededor, y desde aquel tiempo hasta el presente, nunca he tenido la oportunidad de volverlo a saludar, aunque si a menudo me entero de su cada vez más exitosa carrera literaria, de la cual hace una interesante síntesis el hombre de letras, César Castañón.

En un lugar de Veracruz de cuyo nombre no puedo olvidarme, vive un poeta Mexicano, José Luis Rivas, de verso exacto, y de palabra libre. Nacido en Tuxpan, Veracruz en 1950, se dio a conocer en 1982 con TIERRA NATIVA, un extenso poema donde las presencias de Saint-John Perse y T.S. Eliot encausan la revelación de una voz y un idioma poético originales. La crítica supo saludar esa aparición a través de voces como la de Guillermo Sheridan, escritor e historiador de la literatura Mexicana, quién acotó:

“Algunos lectores tuvimos la certeza de hallarnos ante un poeta que nos ataba a una línea singular en el trazado de una tradición mexicana moderna: la de un vigoroso lirismo capaz de fortalecer el habla del corazón con el disciplinado estudio de la tradición poética, y de afirmar esa alianza con una decidida pasión formal”.

“Cierto: que José Luis Rivas ha sabido inventar un Castellano a la vez radical y límpido, regional e inmemorial, de sintaxis tan pronto veloz, tan pronto cadenciosa (castiza es ya una voz demasiada débil para sugerir la virtud de su empresa). Poema solar, calendario de una educación sensible, TIERRA NATIVA imantó la atención de la crítica Mexicana por su aliento unánime, su lujosa nomenclatura, por una voz desvelada en la empresa de dar vida paralela al idioma y al paisaje, a través de la afirmación de una experiencia imaginaria personal”.

“Contemporáneo en México de poetas como David Huerta, Ricardo Yáñez o Coral Bracho, en Colombia de William Ospina y en Venezuela de Blanca Strepponi, José Luis Rivas se afirma en la sabiduría de un oído educado a la vez en la poesía Hispánica clásica y contemporánea (de Garcilaso y Góngora a Álvaro Mutis y José Ángel Valente) y en ese otro master juglar que sabe oír las voces rústicas y marineras y remontar los hilos hablados a la fibra de la tradición. “Su lengua - Ha dicho el ensayista Jaime Moreno Villarreal – no hace más que ennoblecer el dialecto de los abuelos, “QUE HA SUFRIDO LA SUERTE DEL RÍO TUXPAN AMORTECIDO POR LOS DESECHOS INDUSTRIALES Y EL ORO NEGRO”. Rivas, por añadidura, es un lector asiduo de diccionarios, preceptivas y artes de hablar, de modo que las puntas de su palabra gentil no dejan de estar impregnadas de intención. Poeta de la naturaleza, no ignora la naturaleza de la crítica”.

“El paisaje, flora y fauna del su trópico húmedo de México, ensanchado por la envolvente vecindad del mar y sus trabajos, son las anclas empíricas en que afinca esta empresa lírica impulsada por la libertad y la experiencia de la plenitud. RAZ DE MAREA. OBRA POETICA (1975-1992) reúne en siete fases los libros publicados por el autor hasta antes el año de 1993, aunque en ese mismo año aparece también en México otro título: LUZ DE MAR ABIERTO, que afirma, al decir del poeta Gerardo Deniz, “El genuino  desenvolvimiento de un escritor que acontece en acuerdo flexible con su ley interna propia”.

“RAZ DE MAREA – tercia Guillermo Sheridan – no es sólo un paseo por el paraíso perdido, también es su historia y, en cierta forma su crítica, (…) Rivas persiste en los aciagos enigmas de una naturaleza que no es solamente metáfora del mundo o inventario del Edén interlocutora viva de la realidad(…), materia ante la que el poeta se pregunta: ¿Cómo podría yo permanecer impávido?”.

“La historia presente en esa recreación de la naturaleza es ante todo historia de la lengua, el paisaje sensitivo de su poesía nace de una urdimbre inteligente de léxico y sintaxis, su armonía viene de un riguroso proceso de afinación intuitiva de los sentidos, de un cotejo entre empirismo lúcido y subjetividad escrita”.

“No es por ende fortuito que a su tarea de cantos imperturbable la sustente otro oficio: el de la traducción y sus aventuras. A bordo de su palabra navegante, el poeta también es un devoto de San Jerónimo y, así como el autor de la VULGATA sabía que la casa de Dios es el Libro, José Luis Rivas no ignora que la hospitalidad de la palabra tiene sus leyes, que si la lectura no es un vicio impune, la traducción desencadena experiencias seminales”. 

“Necesito confrontar los ejemplares de la escritura dispersos a través del mundo”, escribía Sn Jerónimo al Papa Dámaso. José Luis Rivas, oficiante de una piedad distinta, radicalmente pagana, ha compulsado los miembros dispersos de otra escritura, la de la DIOSA BLANCA y, así, se ha dado a la tarea de trasladar al Castellano, íntegras, las obras de Saint-John Perse, T.S. Eliot y Arthur Rimbaud; el OMEROS de Derek Walcott, para no hablar de sus versiones del “Libro de Faros”, incluido en RAZ DE MAREA de John Donne, Andrew Marvell y otros poetas metafísicos Ingleses, de Ezra Pound, Dylan Thomas, Elizabeth Bishop, Emily Dickinson o Tahar Ben Jellou, a los que ha sabido hacer suyas las fuentes de sus fuentes impregnándolos del grano de su voz. Otra prenda de su pedagogía productora es la versión de EL VUELO DEL VAMPIRO de Michel Tournier, libro de ensayos que teatraliza ciertas afinidades entre el novelista Francés y su intérprete Mexicano.

“De la poesía a la traducción, de la creación a la crítica en acto traducido: un poeta de aliento tan poderoso e incisivo y de tan amplio horizonte filológico y natural, no sabría prescindir del genio alternativo de la filosofía. Las sigilosas e internantes alusiones a los presocráticos, Holderín traducido y merodeando entre líneas asiduamente, revelan que sin ser técnicamente un profesor, José Luis Rivas es amigo de la filosofía y de los filósofos. “Es Rivas quien ha reclamado para si repetidamente a Heráclito”, escribe Jaime Moreno Villarreal. Dice la leyenda que siendo muy joven, en compañía de Héctor Subirats, emprendió una jubilosa peregrinación para visitar a Emile Cioran con quien comparte el fervor de la risa. Esa risa que se hace y oye estallar en todos los números de la revista CAOS que fundó con Subirats en 1981. A. Fernando Savater, otro amigo suyo, lo asocia la alegría de vivir despierto y el sentimiento risueño de la vida”. 

“Pero si José Luis Rivas práctica el amor por la sabiduría, lo ejerce a través del amor por la palabra, actualizando una filología radical que sabe y puede comunicar las regiones oscuras de la naturaleza con las zonas menos transitadas del lenguaje. No si está en juego un arte de la memoria verbal; destaca una actitud distintiva ante el lenguaje, un escrupuloso tacto verbal. Con un cuidado extremo de la lengua y sus movimientos, la historia se consagra y se adentra en esta poesía sazonando una lección de sobrehumana piedad, un tenso recitativo de imágenes y analogías donde la coextensividad sistemática del hombre y la naturaleza, de lo natural en lo humano, se plasma como perdurable relámpago”. 

“Como toda autentica poesía, en la de José Luis Rivas naturaleza y lenguaje fraguan una historia OTRA; dejan luminoso testimonio de la sombra negada. Pero no sería la suya taciturna historia inmanente sino saga de intermitencias recobradas, inter-historia que afirma sus ciclos narrativos con marina misteriosa constancia. No una historia personal cristianamente orientada a la muerte, solemnemente responsable de los saldos de su papel, sino abierta y gentil, dionisiaca, inevitable y necesaria y, sobre todo, que no teme aparecer ni parecer “espejismo de extintas nebulosas a la mirada de fragua calendarios”. 

“Pues la mirada de piedra del que fragua calendarios es acaso lo más opuesto a la líquida mirada, al tacto musical del poeta. De ahí su fidelidad a una visión de la historia fundada en el lenguaje: el tiempo aquí se cuenta en imágenes, la historia sólo es el puente fabuloso tendido entre dos alientos. Así podría definirse esta empresa poética sin aludir a la experiencia, a la palabra del amor, pues, más allá o más acá de la naturaleza, la materia legendaria que ataca esta voz ( a la vez corrosiva y delicada) es la del amor. Si en lo conceptual la poesía de José Luis Rivas se cumple como un diálogo entre idioma y pasaje, lengua y tierra, en la trama argumental subyacente, se consuma como un diálogo del cuerpo con el amor, coloquio del amor con sus sombras, del cuerpo y su doble. Duelo amoroso con la sombra, justa de los cuerpos en la luz, los poemas de José Luis Rivas exaltan y miniaturizan una misteriosa historia, dan espacio o voz al inicuo sacrificio. El poeta a avanza enmascarado en la sigilosa compañía de una palabra que progresa desnuda: ESTUARIO”.

LOUIS PANABIERE, uno de los Mexicanistas Franceses más reconocidos dentro y fuera de su País, ha definido así la singularidad de José Luis Rivas en el ámbito de la lírica Mexicana:

“Mucho se ha hablado de la fertilidad poética en México. Los campos de su lirismo y de su literatura sensible han sido generosamente celebrados, sin embargo hay que reconocer y subrayar la importancia y la originalidad innovadora de este poeta de Veracruz”.

“José Luis Rivas ha ensanchado considerablemente y de manera notable el aire de la poesía mexicana contemporánea, al menos en dos terrenos. Primero, en virtud de su hermosa y profunda temática marina, José Luis Rivas conjura la paradójica talasofobia de la literatura Mexicana (¿Se ha tomado nota de que en un país con más de 7,000 kilómetros de costas el mar es muy rara vez celebrado?)”. 

“Luego, y esa no es la menor de sus virtudes, ha restituido el impulso de la música a una poesía a la que la influencia surrealista había tendido a limitar a las preocupaciones por la imagen. No es fortuito que sea un espléndido traductor de Saint-John Perse, hijo del caribe como él. Restituir a la poesía Mexicana el mar y la música, ambas de por si asociadas, es abrir aún más un horizonte ya luminoso”.


Foto: Archivo UV.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Temas Ecológicos

¡Bienvenidos!

Este es un sitio web de carácter informativo, donde el Cronista de la Ciudad y Puerto de Tuxpan de Rodríguez Cano, Veracruz, realiza publicaciones sobre sus distintas actividades, así como las del Consejo de la Crónica Municipal, además de abordar diversos temas de interés general, particularmente sobre los orígenes de Tuxpan, aunado a los artículos de opinión y colaboraciones que contribuyen a preservar y engrandecer el acervo cultural e histórico de Tuxpan, así como difundirlo y arraigarlo entre las nuevas generaciones.