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jueves, 21 de diciembre de 2017

Fray Junípero Serra en los orígenes del “Día del Niño Perdido”

VARIEDADES 

Por: Camilo Hernández. 

Es época del nacimiento, el niño Dios y del espíritu de la Navidad, y para Tuxpan desde que inicia diciembre llega un momento esperado por las familias porteñas, el “Día del Niño Perdido”, pues cada 7 de diciembre con el encendido de las velitas y los carritos de cartón se mantiene viva la llama de la esperanza, dando vida a una hermosa tradición llena de luz y espiritualidad que a través de los años se ha ido heredando de generación en generación. 

Ya presentamos aquí previamente una entrevista con el profesor Ernesto Franco Cobos (QEPD), autor del libro titulado: “Tuxpan ilumina al mundo”, donde da a conocer los datos que recopiló sobre los antecedentes históricos y fotográficos sobre esta añeja tradición. 

Adentrándonos más en el tema, ahora presentamos la información documental que obra en poder del cronista de la Ciudad, Salvador Hernández García, referente a la promoción evangelizadora de Fray Junípero Serra en esta región, y su influencia en el origen de esta tradición tuxpeña desde hace mucho tiempo. 

De acuerdo con datos de una investigación universitaria fundamentada en la “Historia de la Civilización Mexicana”, se afirma que Fray Junípero Serra, el célebre colonizador misionero de la Alta California, predicó en Tabuco, Tamiahua y Temapache antes de llegar al punto de su destino, en 1757. 

En aquellos tiempos la cabecera del Curato de Temapache se hallaba en la jurisdicción de Huachinango y a ella pertenecen los pueblos de Tepetzintla, Tihuatlán y Tabuco, lo mismo que a esa doctrina comprendía al puerto de Tamiahua, con sus sujetos Amatlán, Cabecera del Gobierno de su República de Indios, Acala, Cacateapan y Tapaoy. 

La Iglesia de Temapache forma parte de estas importantes páginas de la historia de la Huasteca Veracruzana en la Época Colonial. 

“Los que escriben esta Historia, deseando conocer una construcción muy antigua que data del año de 1650, que es la Iglesia de Temapache, única construcción que existe en esta región de la Época Colonial, se trasladaron a aquel lugar para inquirir en el archivo de dicha Iglesia sobre datos históricos de algún valor y consideran que, efectivamente, Temapache llegó a ocupar un lugar preponderante en la Época de la Colonia porque tenía bajo su dependencia en aquella lejana época, a regiones tan conocidas como Tabuco, Tihuatlán y Tepetzintla, y relaciones eclesiásticas con otros pueblos como Chicontepec, Ixhuatlán y Papantla. Imaginamos la importancia que debe haber tenido Temapache, que antes había sido la capital de la Huaxteca en una época en que la religión significaba todo para la sociedad; y también imaginamos a hombres de la talla de Juan Junípero Serra predicando bajo las amplias bóvedas de esa legendaria Iglesia de Temapache que, a pesar de lo vetusto aún conserva la majestuosidad con que fue construida, y desde cuya cúpula se contemplan los soberbios panoramas que ofrece la Huaxteca y Veracruzana a centenares de kilómetros y el azulíneo mar a 42 kilómetros al Este. Fray Junípero Serra estuvo en esta región por el año de 1757, habiendo predicado en Tabuco, Tamiahua y Temapache”. 
Alumnos de la Facultad de Antropología de la Universidad Veracruzana que en su momento realizaron este estudio minucioso sobre el tema, hacen una reseña del trabajo laborioso para rescatar datos importantes de esta región norveracruzana, dadas las condiciones de la información documental por el deterioro del paso de los años. 

“En nuestra búsqueda, en los archivos de la parroquia de Santiago de Temapache, encontramos además de documentos de difícil lectura y cuya circunstancia nos obligó a sacar fotostáticas, un acta de información matrimonial incompleta por haberla destruido en su parte final la acción del tiempo: ‘En el pueblo de Tepetzintla, a veintitrés días del mes de junio de mil setecientos cuarenta y seis ante mí el Dr. Dn. Mariano Hernández Contreras, Cura de la Doctrina de Santiago. Temapache, pareció Domingo Hernández, indio soltero de 18 años de edad, hijo legítimo de Pedro Gonz. y María Catharina y me dijo que para bien de su alma tema tras contraer matrimonio con Josefa Ma. Doncella de doce años de edad, hija legítima de Franco de Santiago y de Margna. Concepn. Indios de este oho pueol y me pidió lo recibiese inform de sus libertades lo que mandé orden para cuyo efecto presentó testigos a don I. Méndez de setenta años de edad casado con Irma Guadalupe, indios todos, vezs de Puea a quienes expliqué la gravedad del juramento que hicieron ante mí la Sta. Señal de la Sta. Cruz de cuyo cargo prometieron decir verdad de todo lo que hicieren y fueren preguntados y siéndolo ante mí oho ohende Cura sobre las preguntas comunes y necesarias dijeron que conocen ohos Doms. Hernz y a Josefa María deso… sus freoneros’… D. y saben que los thun ohos son libres de matrimonio y no tienen parentesco por consanguinidad o afinidad u otro algún impedimento que le sea óbice al matrimonio que pretenden y que esta es la verdad so cargo del juramento… etc. Firmado DR. MARIANO ANTO. DELABEGA…” 
Añaden que “por interesante hemos consignado el documento respetando su ortografía”. 

También se cita que “en la época virreinal Tuxpan quedó comprendido en la Intendencia poblana y pertenecía a la Sub-Delegación de Huachinango (Huachinango, Puebla). El Pueblo de Tuxpan, que indistintamente se le llamaba también Tabuco, era Visita del Curato de Temapache y permaneció interino, hasta que lo ocupó en propiedad el Bachiller Don Nicolás Suárez quien tomó posesión en 1754”. 

Se profundiza además que “en ese mismo año de 1754 aparecen en los archivos de la Parroquia de este poblado, por entonces un humilde pueblo todavía, las constancias de la primera fe de bautismo, así como actas de matrimonio eclesiástico y unas de fallecimiento. La primera visita pastoral a Tuxpan fue la de la su Ilustrísima Señor Obispo de Gerén del Consejo de su Majestad, Auxiliar del Ilustrísimo Obispo de Puebla, como Visitador general en la Diócesis de este Prelado. El acta de visita fue firmada en fecha 3 de enero de 1747, por Juan Francisco, Obispo de Gerén, y don Francisco Echeverría, Notario de visita eclesiástica. 

Como un ejemplo de las actas de bautismo que en aquel entonces se levantaban en la citada parroquia extractamos de los archivos la siguiente: “En la sagrada Parroquia de Santa María Tuxpan, en 8 días del mes de febrero de 1758, bapticé solemnemente, e puse óleo y chrism a María Magdalena, de tres días de nacida, hija legítima de Antonio Hernández y doña Catalina de los Reyes, indios. Fue su madrina María Candelaria Fumonola, casada con Inocencio Valdés Posados, libres y vecinos de este Puerto, a quienes advertí su obligación y parentesco espiritual y lo firme. Marcos Ortiz y Salazar, rúbrica”. Situándose en aquella época, se explica que “antes de la Independencia, el Departamento de Tuxpan perteneció en lo civil al Partido de Huachinango, y después a Tamiahua; pasó a ser enseguida Cabecera de Partido y de todo el Departamento, cuando éste se formó en 1826, conforme a la Ley Orgánica del Estado, del 30 de marzo de ese mismo año”. 

FRAY JUNIPERO SERRA 

Junípero Serra Ferrer, nació el 24 de noviembre de 1713 en Petra (Mallorca), ciudad de canteros y labradores, del matrimonio formado por Antonio Serra y Margarita Ferrer. Su nombre de bautismo era Miguel José Serra Ferrer y más conocido tradicionalmente como Fray Junípero Serra, fue un fraile franciscano español. Doctor en filosofía y teología, se trasladó a América, donde fundó nueve misiones españolas en la Alta California, y presidió otras quince. 

Fue beatificado por el papa San Juan Pablo II el 28 de septiembre de 1988, y el 23 de septiembre de 2015 fue canonizado por el Papa Francisco, en la ciudad de Washington D. C. A partir de ese momento es también conocido por muchos católicos como San Junípero Serra. 

En calidad de padre presidente fundó una serie de misiones y atendió a la fundación de otras, con un total entre ambas de nueve misiones. La primera de las misiones fundadas por él fue la de San Diego de Alcalá el 16 de julio de 1769; la misión se encuentra dentro del actual término municipal de San Diego. Estableció su sede central la Misión de San Carlos Borromeo de Carmelo, fundada por él en 1770. 

En julio de 1771 fundó la Misión de San Antonio de Padua y en agosto la de San Gabriel, esta última en el actual área metropolitana de Los Ángeles. El 1 de septiembre de 1772 fundó la Misión de San Luis Obispo de Tolosa. 

También tuvo participación en la fundación de la Misión de San Juan Capistrano en 1776 y en la de San Buenaventura en 1782. 

Se conoce que visitó las misiones de Santa Clara de Asís y de San Francisco de Asís, esta última en la localidad de San Francisco. Falleció el 28 de agosto de 1784 en Monterrey, Alta California, Nueva España. (Fuente y Foto: Wikipedia) 

*** Con esta ampliación del tema y sin otro afán que el de presentar nuestro aporte fundamentado sobre los orígenes del “Día del Niño Perdido” conforme a las fuentes consultadas -citadas en el texto-, reafirmamos entonces lo comentado en otra columna anterior, que Fray Junípero Serra Ferrer, sí predicó en esta región, antes de llegar al punto de su destino, en 1757. Y consideramos que lo más importante es preservar esta hermosa tradición y fomentarla entre las nuevas generaciones porque es “muy nuestra” en palabras del apreciado profesor, Ernesto Franco Cobos, quien fuera en vida integrante del H. Consejo de la Crónica Municipal. Reciban un cordial saludo quienes nos hacen favor de leernos en este espacio, gracias por el favor de su atención. 

D.M. Nos saludamos hasta la próxima entrega. 
“Cada semana un tema diferente”.


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