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lunes, 23 de abril de 2018

Impresiones gratas del Carnaval…en 1897

Por: Salvador Hernández García
Cronista de la Ciudad

Hace 30 años, en una de mis constantes búsquedas de material histórico que me permitiese dejar registro de la memoria del periodismo en Tuxpan, me fue posible rescatar un ejemplar original del semanario “EL ECO DE TUXPAN”, de fecha domingo 7 de Marzo del año de 1897, correspondiente a la edición número 28, Tomo I, en el cual aparece como director el Sr. Pedro F. Benítez. Dicho semanario de 4 páginas tamaño tabloide, en cuyo cintillo se anuncia como un “Periódico de Artes, Ciencias, Agricultura Variedades y Anuncios destinado a propagar la instrucción popular”, y que era impreso en el taller “Tipográfica Lazo” propiedad del Sr. Manuel P. Lazo Morales entre otras noticias de la época da cuenta detallada con elegante prosa del festejo de un carnaval celebrado por aquella fecha, material el que a continuación transcribo. 

“El Casino Sociedad Tuxpeña, organizador del Carnaval ha venido proporcionado a las cultas y entusiastas familias de esta Ciudad y a los afortunados visitantes, espléndidos y concurridos festejos con singulares remate de agradables saraos, desbordantes de exquisita galantería, tal como corresponde a una sociedad civilizada y culta, y en tan fausta ocasión tuvimos el agrado de participar en un fantástico baile de carnaval mediante el cual se cerró con broche de oro la temporada de invierno”. 

“Tuvimos la honra de ser galantemente invitados por elegante esquela que tuvo a bien enviarnos bondadosamente el ilustrado Presidente de tal Culta Sociedad, y justo es, que al par de manifestarle nuestro cumplido de agradecimiento, mencionemos las impresiones gratas que nos causó aquel pequeño paraíso, lleno de luz y adornado con un lujo, que eclipsaba los grandes salones de las más aristocráticas sociedades. La fachada iluminada “A giorno”, con círculos de farolillos a la Veneciana, era un reclamo para todo el que pasó por la calle principal. El salón iluminado con grandes y elegantes lámparas; las paredes tapizadas con Damasco en forma de ancha bandera con los invictos colores de nuestro Pabellón Nacional las puertas luciendo hermosos cortinajes, llenos de guirnaldas de flores, con ese gusto sencillo que tanto distingue a nuestra clase media, y entre esa luz, esas flores, ese elegante cortinaje, destacaban esas hadas maravillosas, radiantes de hermosura que sólo tienen los Pueblos que baña el hermoso Golfo de México entre las cuales anotamos a la hermosa rubia de rasgados ojos y hermoso talle, Felicitas Vázquez, la simpática Anita Gómez que con sus ojos negros como la noche, estaba encantadora la espiritual Rosita Rocha, la bellísima Celina González en cuyos ojos se leía la bondad de su corazón angelical, Rosalía Pancardo, la perla de Santiago de la Peña, la encantadora Josefina Muñóz, ocultando la picaresca mirada de sus ojos, la ribereña Gregoria Guillermo con su inseparable compañera Lupita Álvarez, la angelical Eduwinges Tibault que hubiera inspirado a más de un poeta, Filomena Hernández, quien se llevó abundante pesca de corazones en el anzuelo de sus hermosos ojos,, la simpática Paulita Martínez, Lupita Vázquez, la trigueña más elegante de este Puerto, Lupita Hernández, una flor que deseamos que jamás marchiten manos pecadoras, la elegante Lidia Vázquez, como el corazón de un Angel Lucía Loreto Lombera, la inimitable y hermosa Julia Zapata, la simpatiquísima Luisa Herrea y Valentina Vázquez, un capricho hecho mujer, y nos disculpamos por nuestras involuntarias omisiones”. 

“Al entrar al salón de recepción, se puso a nuestra disposición a la Comisión Presidida por el cumplido caballero Sr. D. Francisco Ferrando, quien nos entregó el elegante Carnet que nos indicó el orden en que se llevaría el festejo, y fue el siguiente: PRIMERA PARTE: Vals, Danza, Chotis, Mazurca, Polka, Danza, Vals y Danza y SEGUNDA PARTE a la contra”. 

“Ciertamente a las 9 de la noche del domingo y cuando los salones del casino resplandecían de luz, ostentando sus bellísimos y límpidos adornos, cuando los acordes de la orquesta en ese valiente desorden que anuncian al vertiginoso Vals repercutían por todo el salón, los socios del casino, en riguroso traje intertropical de lino, elegante, decente y respetuosamente cómodo, recibían afanosos y con exquisita finura a las familias invitadas que habían concurrido a solazarse con la confianza que inspiran la amabilidad y la buena educación y correcto proceder de tan apreciados caballeros. Pocos minutos después, los salones todos eran un verdadero jardín adornado con las flores que la naturaleza proporcionó a nuestro Tuxpan civilizado; los variadísimos y perfectamente bien matizados colores que ostentaban los vestidos y adornos con que la ardiente fantasía de nuestras bellas y candorosas señoritas se engalanaron en favor de nuestras pupilas, extasiaban la vista, ensanchando el corazón y arrastraban el alma. Y así, en el movimiento ya acompasado ya turbulento del Vals, la polka y el Chotis, vimos pasar la noche con su pudorosa sonrisa y virginales encantos haciéndonos vivir sueños de gloria”. 

“En los intermedios del baile, fuimos favorecidos por la bellísima cuanto digna Sra. Ambros, quien con su amabilidad habitual y con la maestría que la caracteriza amenizó la reunión, tocando en el piano muy hermosas y bien interpretadas piezas de su variado repertorio. Después de cumplida la primera parte del programa, bajo la dirección del bastonero, pasamos todos al salón preparado con anticipación y derroche de lujo, para saborear los exquisitos manjares de una gran cena, confeccionada por entendidos profesores del arte culinario”. 

“Los recuerdos que esa noche ha dejado son gratos por demás y son de aquellos que difícilmente se borran de la memora de los amadores de lo bueno, lo bello y lo honesto, por otra parte corremos traslado de que los fondos recaudados, según nos informó la Comisión Organizadora del Carnaval, serán destinados al remozamiento del Parque REGENERACIÓN (Parque Reforma)”. 

Y hasta aquí la crónica del baile de carnaval celebrado en Tuxpan hace precisamente 120 años, mismos que cumple en este día 7 de Marzo del año 2006 la aparición de la edición número 28 del Semanario EL ECO DE TUXPAN, el antecedente más remoto en la historia del periodismo practicado en Tuxpan, lo que hace suponer que su primer número fue editado a mediados del mes de Agosto del año 1895, fecha posible que merece ser autenticada para fijarla como conmemorativa del nacimiento del periodismo en Tuxpan. Es decir: HACE CIENTO VEINTE AÑOS. 

Aunque aparentemente éste tema parezca frívolo y banal, por su referente histórico que le acredita como el Carnaval más antiguo que se celebra en el Estado de Veracruz, bien podría ser operado como un atractivo turístico susceptible de generar derramas económica que beneficien al comercio local y a la comunidad en general. 

Por otra parte la reseña que de éste festejo hace EL ECO DE TUXPAN, llama la atención por su elegante prosa y galana exposición, y refleja la cultura de los Tuxpeños de aquella época que hasta en la celebración de estas fiestas paganas guardaban las formalidades de atención y de respeto que en mucho contrastan con las muestras de barbarie que ocurren en el presente cuando tienen lugar estos festejos. 

Al exponer este tema, quien esto escribe lo hace con el ánimo de hacer conciencia en el sentido de que la diversión no está reñida con el respeto y la atención al prójimo, y sólo resta desear que la forma de conducirse en éste tipo de festejos por parte de las generaciones antecedentes, sea imitada en el presente. 

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