"Una ventana abierta a la historia y cultura de Tuxpan, Ver."

lunes, 29 de octubre de 2018

Temas Ecológicos

TABUCO-TUMILCO: VIDA, PASIÓN Y MUERTE DE UNA ZONA ARQUEOLÓGICA Y DE UNA RESERVA ECOLÓGICA

POR: SALVADOR HERNÁNDEZ GARCÍA
CRONISTA DE LA CIUDAD

Existen dos fechas claves en la historia del Tuxpan contemporáneo. Una de ellas que abarca el bimestre de Febrero y Marzo de 1947, nos señala que durante ese lapso el antropólogo Gordón F. Ekholm, auxiliado por los antropólogos Rafael Orellana y Roberto Pavón, realizó un estudio sobre la cultura Huasteca en la Zona de TABUCO, cuyo resultado dio a conocer en revistas y publicaciones especializadas, con el título de NOTAS ARQUEOLÓGICAS SOBRE EL VALLE DE TUXPAN Y ÁREAS CIRCUNVECINAS, con lo cual se amplió el conocimiento de propios y extraños sobre el origen y evolución del Tuxpan prehispánico. 

El estudio de referencia empezaba por fijar la ubicación del área objeto del mismo, en la siguiente forma: “El sitio llamado TABUCO se encuentra a unos cuantos kilómetros al Oriente de Tuxpan y a igual distancia de la boca de su río, sobre su margen sur, y ocupa por lo menos una milla a lo largo de su ribera”. 

Precisamente con base en esa información, las Autoridades Municipales de esa época solicitaron y lograron el apoyo de los Gobiernos Federal y Estatal para tomar las medidas necesarias susceptibles de proteger esa área de la profanación y el vandalismo, lo que en primera instancia se obtuvo, aunque por otra parte se descuidó declarar el sitio como patrimonio público, pero el caso fue que de inmediato las Dependencias de los dos niveles de Gobierno especializadas sobre la materia, trabajaron en el lugar –según se expuso- para reunir el suficiente material que permitiera ampliar el conocimiento de las raíces Prehispánicas de Tuxpan, y hasta aquí por el momento esta historia de la cual aún hay más…

Cinco años después, el martes 8 de Abril del año de 1952, en la página cuatro del DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACIÓN, publicó en sus páginas un acuerdo tomado de la Secretaría de Agricultura y Ganadería, al siguiente tenor: 

“Se declara de utilidad pública la colonización con fines agrícolas, de los terrenos propiedad del señor Luis Hipólito Gerard Cortés, ubicados en Tuxpan, Veracruz, con la superficie, linderos y colindancias que el mismo específica”, y más adelante señala: “ACUERDO DE LA SECRETARIA DE AGRICULTURA Y GANADERÍA (Comisión Nacional de Colonización)”. De los estudios llevados a cabo por la Comisión Nacional de Colonización,, para juzgar la conveniencia de colonizar esos terrenos propiedad del Sr. Luis Hipólito Gerard Cortés, ubicados en el Municipio de Tuxpan, Ver., resulta:”

“PRIMERO.- Que esos terrenos tienen una superficie de 7,553 hectáreas y los linderos y colindancias que siguen: Al Norte, el Río Tuxpan; al Sur, pequeñas, elevaciones que pertenecen a los lotes 223,224 del Fraccionamiento Santiago de la Peña; al Oriente, el Golfo de México y al Poniente el ferrocarril de Cobos a Furbero”.

“SEGUNDO.- Que los terrenos en cuestión se encuentran situados en una planicie que tiene las pequeñas elevaciones que forman el Cerro de Tumilco, constituyendo el resto del mismo, ciénagas que se forman en el sur por el desbordamiento de los arroyos, de la Peña, Las Pasas y el Estero Salado, que juntos forman el Estero de Tumilco, que desemboca en el mar, y en la parte norte de los Esteros de Cobos y de Jácome que desemboca en el río Tuxpan. La superficie cenagosa tiene una extensión de 4 mil hectáreas aproximadamente, encontrándose el resto de su superficie, o sean, 3,553 hectáreas cubiertas de monte alto”. 

En el mismo DECRETO, en su artículo 3ero. Inciso d, y apoyándose en el informe núm. 0749 de fecha 26 de Abril de 1948, rendido previamente a la expropiación de referencia, por la Delegación Regional del Departamento de Asuntos Agrarios y Colonización (D.D.A.C.), se ordena: “Que se cumpla con lo dispuesto”, y en el Artículo 2do. De su declaratoria dispone: “Los terrenos que abarca la presente DECLARATORIA… QUEDAN FUERA DEL COMERCIO, PARA OTRA FINALIDAD QUE NO SEA SU COLONIZACIÓN CON FINES AGRÍCOLAS”. 

Ahora bien: si se repasa lo necesario sobre el contenido parcial del artículo segundo del dictamen rendido por el DDAC a la SAG, se podrá advertir que en cierta parte de su párrafo señala: “Constituyendo el resto del mismo (El Terreno de 7,553 hectáreas), ciénagas que se forman por el desbordamiento de los arroyos, de la Peña, Las Pasas y el Estero Salado, que juntos forman el Estero de Tumilco”. 

Y precisamente la mayor parte de la superficie de ese terreno expropiado, es una zona lacustre, un gran depósito de aguas marítimas y pluviales que forman un humedal, una extensa ciénaga en donde se desarrollan predominantemente las especies vegetales conocidas como tule, esparto y zacatón Alemán, y a la vez está hordeado por un tupido bosque de lecho cenagoso donde se desarrollan por generación espontánea cuatro variedades de mangle, cuyo seno, entorno y conjunto, hoy como siempre, ha constituido el hábitat en donde se procesa una cadena simbiosis ecológica entre la flora y la fauna, lo cual da lugar a que cohabiten en perfecta armonía con la naturaleza, a partir de la célula primigenia que es el plancton nativo, un variado tipo de molusco, crustáceos, sabayones, caracolillos, almejillas, ajolotes, cangrejos, batracios, orugas, oficios, ratas de agua, tuzas, mapaches y variedades voladoras que se nutren del polen de los manglares, como lo son las abejas, libélulas, mariposas, chicharras, grillos y cerca de cien especies de aves nativas y migratorias, así como lagartos y otros animales de pelo y pluma, cuyo conjunto, por su destacada presencia en éste natural entorno ecológico, dio motivo a que con base en su antecedente expropiatorio (abril 8 de 1952) “Por utilidad pública”, propiciaria que a fines del año 1992, la secretaría de Agricultura y Recursos Hidráullicos (S.A.R.H.) a través de la subsecretaría del Flora y Fauna, dentro de un Programa denominado PROAFT “Programa de Acción Forestal Tropical”, ratificara su dominio y posesión sobre la zona y declarara RESERVA ECOLÓGICA DE LA ZONA TABUCO-TUMILCO, recomendando su conservación en su naturaleza original. 

Y hasta aquí la exposición medular de los antecedentes relativos a la riqueza que la naturaleza le obsequió a Tuxpan y a los Tuxpeños de ese gran potencial de cultura histórica y ecológica, y a estas alturas cabe preguntar… ¿Cuál ha sido el destino de ese legado hasta hoy en día?... ¿Acaso supimos los Tuxpeños conservar estos dones que la madre historia y la naturaleza nos obsequiaron?. 

Pues simplemente ocurrió que esa gran riqueza de cultura histórica y ecológica ha sido y sigue siendo derrocha irresponsablemente y… ¿Por quién cree usted, paisano y amigo?... ¡Pues por sus propios herederos!, es decir nosotros mismos que hemos permanecido impávidos e indiferentes ante la agresión sistemática que vienen sufriendo tanto TABUCO como TUMILCO por parte de codiciosos mercaderes y modernos Fariseos que los han hecho objeto de la rapiña y la especulación, y para ilustrar el particular en el caso de TABUCO, se puede señalar que ese santuario antropológico cuya dimensión original era de 1,609 metros de extensión sobre la ribera derecha del Río Tuxpan, fue criminalmente devastada hasta casi hacerla desaparecer, y en la actualidad sólo se “conserva” una simbólica porción que en su caso representa paradójicamente un símbolo de nuestra desvergüenza. 

Y por lo que corresponde a TUMILCO, ese humedal de frondosos manglares de 7,553 hectáreas de dimensión, que además de significar el pulmón de la Ciudad de Tuxpan, por otra parte fue el santuario donde la naturaleza ha venido procesando su necesaria cadena ecológica que permite que cohabiten en la más perfecta armonía la flora y la fauna nativas y migrantes… ¿Qué ha sido de ese humedal llamado por nuestros ancestro indígenas TUMILCO, “El lugar en donde fueron desatadas las cosas y personas?”.

Pues sucede que en su superficie de 7,553 hectáreas que al día 8 de Abril del año de 1952 fuera expropiada por utilidad pública, en la actualidad viene siendo objeto de una brutal especulación y venta fraudulenta de los terrenos de su comprensión, no obstante y pese que en el DECRETO EXPROPIATORIO CORRESPONDIENTE se ordenó lo siguiente: LOS TERENOS QUE ABARCA LA PRESENTE DECLARATORIA, QUEDAN FUERA DEL COMERCO, PARA OTRA FINALIDAD QUE NO SEA SU COLONIZACIÓN CON FINES AGRÍCIOLAS.”
Luego entonces… ¿Cómo se permite que se destruya este santuario ecológico de TUMILCO con la especulación y venta fraudulenta de esos terrenos?

Para la mayor comprensión de éste problema y como una alerta para los Notarios que se prestan a éste ilegal enjuague especulativo, éste columnista se permite correrle traslado de la siguiente información. 

El 2 de Mayo del año de 2001, el Coordinador de Asesores de la Secretaría de Gobierno, Licenciado Juan Manuel Irigoyen López, haciendo referencia al oficio SRN-DGZF-787/I fechado en Marzo 27/2001, signado por el Director General de la Zona Federal Marítimo-Terrestre, corrió traslado a todos los Notarios Públicos de la Entidad de lo siguiente: 

“Para que le den debido cumplimiento y no contravengan las disposiciones de la Ley General de Bienes, Reglamentos para el uso y aprovechamiento del mar territorial, vías navegables, playas, zona federal marítimo y terrestres y terrenos ganados al mar y no incurran en sanciones administrativas, así como de las que se deriven de la RESPONSABILIDAD CIVIL Y PENAL. Lo anterior en virtud de que se ha detectado la escrituración de predios en la zona federal marítimo-terrestre, con la problemática derivada que ello ocasiona.”

Por otra parte también señala: “Art. 5.- Las playas, la zona Federal marítima terrestre y los terrenos ganados al mar, O CUALQUIER OTRO DEÓSITO QUE SE FORME CON AGUAS MARÍTIMAS, SON BIENES PÚBLICOS DE LA FEDERACIÓN, INALIENABLES E IMPRESCRIPTIBLES, y mientras no se varíe su situación jurídica, no están sujetos a reivindicación alguna o de posesión definitiva o provisional.”

Así mismo, aludiendo a la “Ley General de Bienes Nacionales” transcribe lo siguiente: “Art.. 9.- A los Notarios Públicos que autoricen actos o contratos en contra de las disposiciones de la Ley o sus Reglamentos, independientemente de la responsabilidad civil o penal en que incurran, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología, podrá sancionarlos con multas de veinte a cinco mil veces el salario mínimo general diario vigente, y la misma Secretaría podrá además CANCELARLES LA AUTORIZACIÓN QUE SE LES HUBIESE OTORGADO PARA ACTUAR COON TAL CARÁCTER.”

Lo que de momento consigna éste columnista para quien esté involucrado en ésta fiebre especulativa sobre la compra-venta de terrenos de TUMILCO, que de aplicarse a cabalidad las leyes vigentes sobre la materia, deben de volver a su condición original, y por cierto, más adelante éste columnista expondrá los antecedentes legales de dichos terrenos que en su oportunidad formaron parte de una propiedad privada conocida como “EL POTRERO DE LA YEGUADA”, del Sr. Luis Hipólito Gerard Cortés, quien en su oportunidad fuera objeto de la expropiación a la que se hace referencia. 
TABUCO-TUMILCO: VIDA, PASIÓN Y MUERTE DE UNA ZONA ARQUEOLÓGICA 
Y DE UNA RESERVA ECOLÓGICA.

POR SALVADOR HERNÁNDEZ GARCÍA.
CRONISTA DE LA CIUDAD

Resumiendo lo básico del material expuesto el día de ayer en esta columna en relación con el tema TABUCO-TUMILCO, encontramos que ambas zonas comparten un territorio que en el actual concepto sobre la tenencia de la tierra, comprendía una superficie original de DIEZ MIL TRESCIENTOS TREINTA Y CINCO HECTÁREAS 20-35 centiáreas, formada por los siguientes 13 lotes identificados como los números 249, 227, 250, 236, 218, 248, 253, 259, así como los lotes “P”, “S” y “T”, y el llamado “Potrero de la Yeguada”, éste último con un aporte original de 3 mil 200 hectáreas. 

Sus linderos y colindancias quedaron señaladas como sigue: Al norte del Río Tuxpan; al Sur pequeñas elevaciones que pertenecen a los lotes 223 y 224 de Santiago de la Peña, al oriente el Golfo de México, o sea la costa litoral y al poniente el ferrocarril de Cobos a Furbero, es decir, el camino vecinal de Tuxpan a Cazones.

Esta amplia zona, como ya quedó anteriormente señalado, sirvió de asiento a la zona arqueológica-antropológica de TABUCO (EL TOCHPAN PREHISPÁNICO) y a la reserva ecológica de TUMILCO. En el primero de los casos el área arqueológica se extendía sobre una longitud de mil seis cientos nueve metros sobre la margen derecha del Río Tuxpan, a partir del Ester de Tumilco, y por lo que respecta a la reserva ecológica de TUMILCO, éste tiene su asiento sobre los terrenos interiores limitantes con aquella área, sobre la zona lacustre comprendida entre los Esteros de Jácome y Tumilco en donde se forma un cenagoso humedal que da origen a un manglar de más de 4 mil hectáreas de superficie. 

Digerido éste antecedente se impone la necesidad de conocer los orígenes jurídicos y legales sobre la tenencia de estos terrenos, así como el azaroso destino que tuvieron a lo largo de los años como consecuencia de la rapiña y especulación que sufrieron y a tal respecto entraré en materia. 

Con fecha 14 de Noviembre del año de 1942, en la Notaria Pública Número 2 de la Ciudad de México, a cargo del Licenciado Francisco Jiménez Arrillaga, se protocolizó la operación de compra-venta de unos terrenos rústicos localizados en lo que fueron las tierras de las ex-haciendas Asunción y Santiago de la Peña, ubicados en la Zona conocida como TABUCO-TUMILCO. 

Figuraron como vendedores la señora Francisca Peralta Viuda de Pérez Morales, el Sr. Manuel Pérez Peralta y la Señora Matilde Pérez Peralta de Esquivel, y como comprador el Sr. Hipólito Luis Gerard Cortés, los primeros por su propio derecho de sucesión testamentaria de su finado esposo y padre, Sr. Manuel Pérez Morales, siendo los terrenos objeto de la operación de compra-venta, el conjunto que formaban los 13 lotes arriba mencionados, cuya superficie total comprendió 10,335-20-35 hectáreas, y esta propiedad constaba en la Escritura Pública Núm. 15837 otorgada el 6 de Noviembre de 1933 en la Notaría Pública Núm. 33 de la Ciudad de México a cargo del Lic. Guillermo Haro, siendo protocolizada en el Registro Público de la Propiedad y el Comercio de la Ciudad de Tuxpan,, según el acta Núm. 236 de la Sección Primera. 

Como ya quedó señalado, el comprador lo fue el Sr. Hipólito Luis Gerard Cortés quien al serle transferidos los derechos de la propiedad de los citados terrenos, pagó por ellos la cantidad de 25 MIL PESOS, 5 mil de ellos en efectivo y los 20 mil restantes por medio del cheque número 123100 girado en la misma fecha (Nov. 14/942), a la orden de Francisca Peralta Vda. de Pérez Morales, y a cargo del Banco Internacional, S.A., quedando registrada esta operación bajo el acta Núm. 271, Sección Primera de Noviembre 18 de 1942, en el Registro Público de la Propiedad y el Comercio de la Ciudad de Tuxpan, Veracruz. 

Al principio, lo que podría llamarse la zona de tierra firme fue trabajada por una Sociedad presidida por el adquiriente, Sr. Hipólito Luis Gerard Cortés, dedicada a la cría y engorda de ganado vacuno y porcino, lo cual en ningún momento afectó la zona arqueológico que ya se sugería por si misma y cuya existencia fue certificada 5 años después de la compra-venta de esos terrenos, en los meses de Febrero y marzo de 1947, por el antropólogo Gordon H. Exholm, la cual de inmediato fue protegida en sus 5 mil 609 metros de longitud sobe la ribera del Río Tuxpan en su margen derecha. 

Tiempo después, el martes 8 de Abril del año de 1952, el Gobierno Federal, a través de la Secretaría de Agricultura y Ganadería ejecutó un Decreto de EXPROPIACIÓN POR UTILIDAD PÚBLICA “para fines agrícolas y de colonización” de 7,553 hectáreas de la propiedad original de 10,335 hectáreas del Sr. Hipólito Luis Gerard Cortés quedándole a éste sólo un remanente de 2,772 hectáreas. 

Sobre el total de las 7,553 hectáreas expropiadas “por utilidad pública” en el contenido del Decreto expropiatorio correspondiente publicado en el DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACIÓN, se hizo constar: “La superficie cenagosa de estos terrenos tiene una extensión de 4 mil hectáreas aproximadamente, el resto de la superficie, o sea 3,553 hectáreas están cubiertas de monte alto”, y en el artículo 2do de su declaratoria señala lo siguiente: “Los terrenos que abarca la presente declaratoria QUEDAN FUER DEL COMERCIO PARA OTRA FINALIDAD QUE NO SEA SU COLONIZACIÓN CON FINES AGRÍCOLAS Y SON INAFECTABLES EJIDALMENTE.”

Más adelante, en los meses de Septiembre y Octubre del año de 1955, los ciclones “HILDA” y “JANET” azotaron a Tuxpan, y entre otros de los daños que ocasionaron fue que arrasaron con las instalaciones y el ganado vacuno y porcino de la Empresa del Sr. Hipólito Luis Gerard Cortés, quien ante esta contingencia perdió todo interés como inversionista en esta zona, y prácticamente se desentendió de los restos de los terrenos que le dejó la expropiación de su superficie original, mientras que por otra parte colateralmente el Gobierno Federal, en atención a los justos reclamos de varias generaciones de Tuxpeños, dio inicio a los trabajos relativos al desarrollo de Tuxpan como un auténtico Puerto de Altura, comenzando con la construcción de las escolleras y el dragado de la Barra de Tuxpan. 

Así se tuvo que estos dos factores combinados, desataron una reacción en cadena especulativa sobre los terrenos de la zona TABUCO-TUMILCO, que en gran medida formaban parte de la propiedad de Hipólito Luis Gerard Cortés, quien se vio obligado a proteger los restos de su bien patrimonial, enmendando y ratificando los nuevos límites de sus terrenos, operación para la cual dispuso un estudio topográfico (Febrero de 1968) que corrió a cargo del Ingeniero Carlos López Mata, (Cédula Profesional 6505 DGP), quien levantó el plano correspondiente una vez deslindadas las afectaciones agrarias, la colonización y la enajenación a particulares,, empero como pese a tal medida preventiva, HLGC  a lo largo de los 27 años siguientes se vio obligado a confrontar invasiones, prescripciones amañadas y todo tipo de maniobras legaloides avaladas por autoridades corruptas, inéticas e inmorales que le afectaron en gran medida la superficie de los terrenos que le quedaban, y ante esta situación se hizo representar por el Ingeniero Ubaldo Rosales Hernández, quien se constituyó el día 26 de Abril del año de 1996, en la Notaría Pública Número Uno del Distrito Judicial de Tuxpan, a cargo del Lic. Luis López Casanova, quien levantó una nueva escritura en la fecha señalada, mediante la cual el interesado – HLGC- por medio de la presentación previa de los títulos de propiedad y el plano correspondiente, aclaró lo necesario y ratificó sus derechos como propietario de los terrenos en cuestión, tal como consta en la escritura registrada bajo el número 1,105, Sección I, Volumen CCXI, de Mayo 17 del año de 1996, en la oficina del Registro Público de la Propiedad y el Comercio… y hasta aquí los antecedentes históricos de los terrenos de TABUCO-TUMILCO, pero… 

Pero a estas alturas el Sr. Hipólito Luis Gerard Cortés, ya nonagenario (nacido el 25 de Agosto de 1912) fue finalmente arrasado por la voracidad de los especuladores de bienes raíces, quienes además de lo que quedaba de los terrenos propiedad del citado señor HLGC, se dieron vuelo prácticamente, realizando ilegales y amañadas operaciones de compra-venta, nada menos que ¡sobre una gran parte de las 7,553 hectáreas expropiadas (Abril 8 de 1952) por la Secretaría de Agricultura y Ganadería, incluyendo una gran extensión de su reserva ecológica!, lo cual además de que resulta incomprensible no es posible aceptar, particularmente por el hecho de que en la actualidad éstas operaciones fraudulentas continúan perpetrándose por parte de los especuladores de siempre, quienes están engullendo lo que resta de esa reserva ecológica de aproximadamente 4 mil hectáreas de extensión, en cuyo humedal –que constituye el pulmón de la Ciudad- existe un frondoso manglar que es el hábitat de variadas especies de la fauna anfibia, de pelo, de pluma y voladora nativa y migratoria. 

Tal es la triste zaga que nos da referencia de la vida, pasión y suerte, de la Zona Arqueológica de TABUCO y de la reserva ecológica de TUMILCO, criminalmente agredidas ante la indiferencia de los Tuxpeños que nada hacemos por evitarlo, ni siquiera tratando de hacer conciencia para evitar males mayores. 

Y ante esta situación seguramente preguntará el lector: ¿Y a tal respecto como han reaccionado los diversos grupos que se autotitulan como CULTURALES Y AMBIENTALISTAS?... Bueno, pues la realidad que no admite concesiones podría contestarnos que éstos están muy ocupados haciendo pasarelas en la Plaza Cívica de la Ciudad y posando para la foto en las fechas claves cuando se conmemoran la Cultura y la Ecología y el Medio Ambiente, y ante todo ello sólo resta murmurar un piadoso REQUIESCANT IN PACE por la Zona Arqueológica de TABUCO y la reserva ecológica de TUMILCO. 

0 comentarios:

Publicar un comentario

Temas Ecológicos

¡Bienvenidos!

Este es un sitio web de carácter informativo, donde el Cronista de la Ciudad y Puerto de Tuxpan de Rodríguez Cano, Veracruz, realiza publicaciones sobre sus distintas actividades, así como las del Consejo de la Crónica Municipal, además de abordar diversos temas de interés general, particularmente sobre los orígenes de Tuxpan, aunado a los artículos de opinión y colaboraciones que contribuyen a preservar y engrandecer el acervo cultural e histórico de Tuxpan, así como difundirlo y arraigarlo entre las nuevas generaciones.