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lunes, 14 de junio de 2021

Hechos sobre la separación de Tuxpan de Puebla y su incorporación a Veracruz

POR: SALVADOR HERNANDEZ GARCIA
CRONISTA DE LA CIUDAD

Con motivo de la sublevación acaecida en Tuxpan y Teziutlán en diciembre de 1852 a favor del Plan Jalisco y del movimiento efectuado en la plaza de Veracruz, como el gobierno de Puebla del señor Mújica y Osorio no se adhiriera al citado plan, quedaron de hecho segregados de este Estado el puerto y la villa ya dichos más el pueblo de Chicontepec. Unificada la opinión nacional a favor de los convenios de 6 de febrero de 1853, parece que Teziutlán desistió de su empeño, mas no fue así con  Tuxpan y su dependencia Chicontepec, pues con fecha 30 de marzo el secretario interino del gobierno poblano, Sebastián Zetina, dirigió al Prefecto de Tuxpan, D. Anastasio Llorente, una terminante comunicación en la que le decía que habiendo reconocido el gobierno, la legislatura y el Estado todo de Puebla como nacional el plan de Jalisco, “las poblaciones de su territorio que por haber tomado parte en el movimiento iniciado en Tuxpan se habían sustraído de la obediencia de su gobierno deben desde luego someterse a sus órdenes. Así lo han ido haciendo sucesivamente; más respecto de ese Departamento ignora hasta hoy el E.S. Gobernador cuál es la línea de conducta en que se ha fijado. No puede ser indiferente a este silencio, y en su virtud me manda requerir a V.S., para que diga categóricamente si ese Departamento vuelve a la obediencia de este gobierno, pues S.E., el Gobernador obligado a conservar la unidad del Estado, tiene deberes estrechos que cumplir así como las leyes le conceden poder y recursos suficientes para llenarlo”.

Al recibir Llorente esta nota se propuso poner en práctica los medios para llevar a efecto la reincorporación, pero el comandante militar, Silverio Hernández, “hombre tonto y engañado por lo mismo del último que le habla, hombre que es la deshonra del ejército, aunque dice que es íntimo de D. Antonio…”, al decir del señor Llorente, le negó los auxilios que con tal objeto le pedía.

En efecto, Llorente transcribió el 14 de abril la nota del gobierno de Puebla al ayuntamiento tuxpeño, organizó la escasa fuerza con que contaba y la envió a reducir a Chicontepec al mando del teniente Manuel Llorente, quien días después consiguió su objetivo, y con fecha 15 se dirigió al comandante Hernández pidiéndole auxilios para reforzar al piquete enviado; pero como este militar le diese por contestación una evasiva, le contestó Llorente el 23 acompañándole copia de la nota aludida y pidiéndole le dijera categóricamente si para cumplir con ella estaba dispuesto a auxiliarlo, a lo que respondió Hernández “que esta comandancia ha estado y está en el deber de auxiliar hasta donde sea posible a las autoridades para hacer guardar el orden cuando por desgracia sea alterado; pero por lo que respecta a llevar a cabo los deseos indicados, creo que estando marcados los medios legales de petición es excusada la cooperación de la fuerza armada, tanto más, cuanto esta guarnición y comandancia militar están sujetas a la general de Tampico y sin órdenes expresas de aquélla no podrá mezclarse en asuntos meramente locales”.

Por su parte el ayuntamiento tuxpeño, reunido en sesión extraordinaria aprobó el siguiente dictamen, que si me atrevo a publicar íntegro es por considerarlo de interés y ser enteramente desconocido. 

“Se ha recibido por esta Corporación la nota de V.S., fecha 14 del presente en que inserta una del Sr. Secretario del Gobierno de Puebla queriendo saber la línea de conducta que este Departamento se propone observar en adelante una vez que el Estado de Puebla adherido al plan de Jalisco y que el Sr. Gobernador tiene el deber de conservar la integridad del territorio del Estado. El ayuntamiento no había visto en el referido oficio nada de ofensivo si V.S., se hubiera limitado a transcribirlo sin reflexiones propias; pero como hace V.S. entender que duda mucho quiera seguir esta población consecuente con el acta levantada el 20 de diciembre del año pasado, ha sorprendido a esta Corporación ese lenguaje en boca de un funcionario que lo es en virtud de la revolución, por un nombramiento del Sr. Gobernador del Estado de Tamaulipas y cuando los deseos de estos pueblos y los deseos de V.S. manifestados repetidas veces han sido los de erección de un territorio compuesto de este Distrito y el de Tampico de Veracruz, pues así verá realizadas todas las esperanzas de mejoría y progreso porque hace tiempo ha suspirado, la apertura de este puerto al comercio de altura lo cual repetidas veces se ha opuesto la legislatura de Puebla y otras mejoras que no tratamos de enumerar en la contestación que nos ocupa. El ayuntamiento cree que su conducta hasta ahora no ha tenido nada de equívoca para que se le sospeche capaz de una defección como lo sería una vuelta sin condiciones que haría estériles los sacrificios del pueblo pues una vuelta a Puebla querría decir la puesta en vigor la contribución civil, la reposición en sus destinos de funcionarios que han defraudado los fondos públicos y han dejado un funesto recuerdo por su manejo depravado, que la legislatura del Estado seguiría abogando por la clausura de este puerto como otras veces lo ha hecho. En fin Sr. Prefecto, que de lo que se trataba era entregar maniatado al pueblo en manos de sus gobernantes para congraciarse su favor desentendiéndose de sus exigencias para hacer más fácil su sumisión y hacer un mérito de una traición para quedar bien puestos y tal vez obtener en cambio destinos o elogios que degradarían al que los recibiese. El ayuntamiento ha recibido su misión del pueblo y al pueblo tiene que darle cuenta de su manejo, él no ha comprendido que la cuestión es de quedar bien a poca costa, pues en eso no conseguiríamos más que mantener unos puestos que seríamos indignos de ocupar; firme de Corporación en el cumplimiento de las obligaciones que su nombramiento popular le impone, sabe muy bien que no hay lugar a duda en la línea de conducta que tiene que seguir y que sólo el deber nunca yerra ni el honor da lugar a vacilaciones, está resuelto a sacrificarse si así lo exigen los intereses confiados a su cuidado. Por lo que respecta a los recursos con que contamos, el ayuntamiento no aceptará la responsabilidad de este paso si no contara con la voluntad de la mayoría de la población; antes de contestar el oficio que nos ocupa juzgó conveniente asociarse a los Jueces de Paz de las manzanas de la población y oír la opinión de los funcionarios y personas influyentes comprometidas en la revolución, y todas han aprobado su conducta. Cuenta, pues, con el apoyo del pueblo y cuenta con la aprobación de la gente sensata y su propia conciencia. Ve con dolor que al paso que se le dice diga los recursos con que cuenta para llevar al cabo su propósito, se dilapidan los fondos municipales reunidos a costa de asiduos trabajos y una rigurosa economía, en pagar soldados para reducir a mano armada pueblos que necesitan ser bien administrados y no sojuzgados. Tuxpan cuenta además con el apoyo de sus hijos con el de fuerzas de fuera que han jurado correr la misma suerte, pero este recurso lo deja para defenderse contra los que se titulan sus hermanos, dado el caso que lo dudamos, de que Puebla quiera hacer uso de la fuerza para volver a su dominio a este Departamento. El Ayuntamiento vería la invasión del Distrito y los males que esto puede ocasionar como una calamidad pública que no estaba en su arbitrio remediar; así como reprobaría este paso si tuviera efecto, reprueba el paso de V.S., con Chicontepec. Aquel pueblo lo mismo que éste tiene males que remediar, y más haría una comisión pacífica que oyera esas necesidades y viera el medio de remediarlas que no el hacer uso de la fuerza, pues a los corazones independientes les repugna el ser violentados, y lo mismo haría Puebla con –Tuxpan si mandara fuerzas superiores y éstas fueran victoriosas, ¿qué haría Tuxpan con Chicontepec si triunfa allí?; serían dueños de escombros obligados a mantener una guarnición en cada pueblo. Desaprobamos una y otra invasión, lo demás denotaría egoísmo e inconsecuencia. Tuxpan desea la formación de un territorio con Tampico de Veracruz para lo que ha hecho su representación al congreso general, pero si Puebla desea la reincorporación de Tuxpan a su Estado, sobran hombres patriotas en aquella capital que se presten a ser miembros de una comisión que venga a informarse de las quejas tantas veces desatendidas de los pueblos y sus fundamentos. Es fácil poner una mordaza en la boca de un hombre que pide pan ¿no sería más humano proporcionarle trabajo para que él busque su subsistencia con honradez? Ha pasado el tiempo de la violencia y ha entrado el de la convicción, ya no es éste el siglo del derecho divino sino de los derechos de los hombres.”
Este dictamen, que sacrificó Llorente de sedicioso y “lleno de los dislates y sarcasmos más punibles”, fue transcrito al gobierno poblano, quien contestó al perfecto ya citado que el gobernador D. Cosme Furiong se había enterado con profundo desagrado de la actitud asumida por los munícipes tuxpeños, pues que sabía a no dudarlo que tales deseos no eran los del vecindario y mucho menos los de los otros pueblos que formaban el departamento, dado que Chicontepec ya había vuelto a reincorporarse al Estado; que el gobierno bien podría desplegar todos sus recursos para someter a los desafectos y conservar la integridad del territorio del Estado; pero que estando persuadido que todas las resistencias nacían de los agitadores de Ozuluama, ejercida en la villa por el síndico municipal Manuel Núñez, y considerando que ellas cederían a la sola notificación de que la voluntad del Supremo Magistrado a quien la nación confiaba el restablecimiento del orden era el que las cosas volvieran al estado que tenían antes de la revolución, le prevenía volviera a encargarse de la prefectura, que había entregado provisionalmente en manos de D. José María Sánchez, y requiriera al ayuntamiento y demás opositores al pronto y puntual cumplimiento de lo estatuído en las Bases, en el concepto de que si el ayuntamiento o cualquiera de sus individuos rehusara el cumplimiento de esta disposición fuere destituido de su puesto.

Como quiera que tal disposición fuese aprobada por Santa Anna, quien ordenó al gobernador de Puebla que con toda la energía propia de su carácter apoyara la reincorporación de Tuxpan al Estado de su mando, al mismo tiempo que se reemplazó al comandante militar Hernández por el coronel de reconocida y recalcitrante filiación Santanista, Sebastián Moro del Moral, las cosas volvieron a su estado normal.

Sin embargo, con fecha 1º de diciembre de 1853 expidió Santa Anna un decreto en el que concedía la agregación de Tuxpan a Veracruz.

“Artículo 1º.- El distrito de Tuxpan con todos los pueblos contenidos en su comprensión, pertenecerá en lo adelante, tanto en lo civil como en lo político, al Departamento de Veracruz, formando parte de su territorio.
Artículo 2º.- El gobernador de dicho Departamento y el de Puebla, dictarán las providencias convenientes para que queden fijados definitivamente sus límites respectivos, supuesta la alteración territorial que induce el artículo anterior.”

FUENTE MANUEL B. TRENS.
HISTORIA DE VERACRUZ.

lunes, 31 de mayo de 2021

Cronología de ordenamientos jurídicos municipales

Escribe: Salvador Hernández García
Cronista de la Ciudad

Orden del 14 de Abril de 1825: se resuelve a probar la formación de un escuadrón de milicia activa en Veracruz. Batallones de Tuxpan, Acayucan y Escuadrón de Alvarado. 

Decreto 34, del 15 de noviembre de 1872. Gobierno de Francisco Hernández y Hernández: Se anula la elección del jefe político verificada en el Cantón de Tuxpan, en la persona del C. Bernardo Estopier, por a haberse infringido en ella al Artículo 74 del decreto 95. Se convoca al cantón de Tuxpan, para la elección del jefe político en último domingo del julio próximo. 

Decreto 16, Gobierno de Francisco de Landero y Coss: se subvenciona a la junta de caridad del puerto de Tuxpan, con cincuenta pesos mensuales que se cargarán a la partida señalada en el presupuesto para mejoras materiales.  Esta subvención durará dos años y el ejecutivo cuidará de que se invierta en la reconstrucción del edificio que ha de servir al hospital y en atención del mismo. 

Decreto 95, de 7 de noviembre de 1984. Gobierno de Francisco Landero y Coss: Desde el mes de enero de 1875, los ayuntamientos de los cantones de Tuxpan, Chicontepec, Tantotuya y Ozuluama destinarán en 5% de los ingresos de su fondo municipal, para el sostenimiento del Colegio Preparatoriano establecido en Tantotuya. 

Decreto 153, de 5 de julio de 1875. Gobierno de Francisco Landero y Coss: Se autoriza en Ayuntamiento de Tuxpan, para que con destino al fomento de la instrucción pública de dicho municipio, cobre el impuesto de 25 centavos por cada bulto de ocho arrobas que contenga ropa, mercancía, cristalería, drogas, medicina y en de 12 centavos con el mismo peso, que contenga ferretería, abarrotes y cuales quiera otros defectos que se introduzcan al mismo para consumirse. 

Decreto 48, de 24 de noviembre de 1887. Gobierno de Luis Mier Y Terán. Se autorizan los ayuntamientos de Tuxpan y Papantla para que, con destinos a los gastos de sus hospitales, cobren tres y un octavo centavos, por cada arroba de los bultos que contengan: ropa, mercancía, cristalería, drogas y medicinas; y uno y medio centavos por igual de pesos a los que contengan ferretería, abarrotes y cuales quiera otros defectos que se introduzca para el consumo, en cada uno de los expresados de los municipios. 

Decreto del 6 de enero de 1879. Gobierno de Luis Mier y Terán. Se declara nulas las elecciones locales verificadas del primero del próximo pasado diciembre en el municipio de Tuxpan. Se convoca a elecciones extraordinarias.  

Decreto 41, del 27 de junio de 1879. Gobierno de Luis Mier y Terán. Se exceptúa de los defectos que produce en decreto 48, de 24 de noviembre de 1877 la sal marina que se introduzca al consumo en el puerto de Tuxpan. El referido efecto, además de los impuestos Federales pagara las cuotas siguientes:   

*  Derechos de consumo para el estado
·         10 +% sobre aforo, a razón de $1.25 cts. por fanega…… $0.1312
·         Para instrucción pública 6 cts. por fanega      ……………. $ 0.625
·         Para hospital, lo mismo que la anterior…………………..  ..$0.625
·         Seguridad pública, 10000 por fanega de 12 arrobas……..$0.1406
                                                                      Total $0.3968

Decreto 110, de 15 de diciembre de 1879. Gobierno de Luis Mier y Terán. El estado Subvenciona con $100.00  mensuales, por el término de cinco años, una línea mexicana de vapores que los señores: P.G. Méndez y Compañía del Comercio de Veracruz, establecerán entre ese puerto y los de Tuxpan, Nautla y Minatitlán. Queda obligada la empresa a transportar, por la mitad del precio de pasajes y fletes, a los empleados y funcionarios públicos del Estado y efectos que pertenezcan al mismo. 

Decreto de 10 de marzo de 1881. Se declaran nulas las elecciones locales verificadas del 5 de diciembre último, en la cabecera del Cantón de Tuxpan por hacer sido violadas en dichas elecciones las fracciones tercera y cuarta del artículo 93 de la Ley 110, el 17 de junio de 1871.

Decreto 15, del 1 de junio de 1881. Se convoca nuevas elecciones locales al municipio de Tuxpan, por haber sido nulas las verificadas en primer domingo de abril próximo pasado.
Decreto 106, del 28 de noviembre de 1881. Para el sostenimiento de la instrucción pública, primaria en el municipio de Tuxpan, se autoriza a su ayuntamiento para que cobre un impuesto de cuatro reales, a dos pesos mensuales, sobre todo establecimiento de comercio donde se expendan licores, ya sea al menudeo o al por mayor. 

Decreto 169, del 2 de agosto de 1882: Queda exento toda contribución municipal y del estado, durante los cincuenta años, el ferrocarril que construirán en la ciudad de Tuxpan, los señores B. Arteaga y P. Basáñez. Durante el mismo tiempo serán libres de todo derecho, los materiales que se introduzca a la localidad expresada, para la construcción y conservación de la vía. 

Decreto 49, del 28 de septiembre de 1886. Se autoriza al H. Ayuntamiento de Tuxpan, para imponer a los vecinos del municipio una contribución extraordinaria cuya cuota mínima será de cincuenta centavos y la máxima de tres pesos, destinados sus productos a la creación de un nuevo cementerio, en el concepto de que las cuotas de cobrarán por cuotas mensuales. 

Decreto 2, del 1 de Julio de 1914. Gobierno de Cándido Aguilar. Se desconoce a los mal llamados Poderes Legislativos, Ejecutivo y Judicial del estado de Veracruz, emanados de la traición y del crimen que usurparon el Gobierno legítimo del pueblo. En consecuencia, se declaran nulos y sin valor alguno legal todos los decretos, órdenes, circulares, acuerdos, actos, etc., expedidos y ejecutados por esos llamados Poderes comprendiéndose entre tales actos, los contractos celebrados por ese Gobierno con Asociaciones, Compañías, o Particulares e incluyéndose concepciones, arrendamientos en cualquier forma de convenios que graven, perjudiquen o comprometan en cualquier forma la propiedad de los intereses del estado. Se procederá tan pronto se logre la pasificación total del Estado y la eliminación de toda clase de elementos usurpadores, a la reorganización, en la forma más benéfica y conveniente para el pueblo, de todos los servicios públicos, haciendo de ellos todas las reformas que sean de verdadera utilidad pública, convocando elecciones, cuando sea oportuno a fin de formar poderes legítimos al mismo estado.

Decreto 3, del 3 de agosto de 1914. Gobierno de Cándido Aguilar. Para todo contrato de arrendamiento, Enajenación, Sesión, Hipoteca y u otro gravamen, sobre terrenos en los cantones de Ozuluama, Tuxpan, Tantotuya, Chicontepec, Misantla y Minatitlán, los contratantes ser servirán recabar de este gobierno la autorización respectiva, si la cual no podrán hacer validos ninguno de los actos que comprometan a los expresados terrenos, ni tampoco podrán ser registrados los contratos que con ellos se relacionen.   

Decreto 47, del 18 de noviembre de 1916. Gobierno Provisional de Miguel Alemán. Únicamente continúan en vigor los decretos tres, del 3 de agosto de 1914 y 8, del 15 de enero de 1916, respecto a los Cantones de Ozuluama, Tuxpan, Tantoyuca, Chicontepec, Minatitlán, Acayucan y Misantla. Cuando se trate de la celebración, censos u otros, cuyo objeto o materia sea la transmisión de la propiedad, el uso o usufructo de la misma, la posesión y la imposición por transferencia de derechos reales sobre predios rústicos, situados dentro de la comprensión territorial de dichos Cantones.

Decreto 49, del 5 de Julio de 1972. Gobierno de Francisco Hernández y Hernández. Se declara que la congregación que se forme en el predio rústico del Teayo, pertenecerá al municipio de Tuxpan; los vecinos de dicha congregación quedan exceptuados por el término de cinco años de los pagos de los impuestos del estado; para la formación de la citada congregación el Ejecutivo dispondrá lo conveniente conforme a las leyes.  

Decreto  53, del 30 de Mayo de 1874. (Presidencia del Tribunal Superior de Justicia, encargado por Ministerio de Ley del Poder Ejecutivo, Ramón M Núñez). Desde el 1 de enero de 1875 quedará anexada en su totalidad en el municipio de Chontla, del Cantón de Tantoyuca las haciendas de Tlacolula, que actualmente pertenece a su administración a los Cantones de Chicontepec, Tantoyuca y Tuxpan. 

Decreto 39, del 14 de diciembre de 1875. Gobierno de José María Mena. Se segrega las rancherías de Chalahuite del municipio de Temapache y se agrega al de Tuxpan. 

Decreto 53, del 13 de Diciembre de 1877. Gobierno de Luis Mier y Terán. Se erigen en municipalidad del Cantón de Tuxpan, bajo en nombre de “Castillo de Teayo” que gana en consecuencias segregadas del municipio de Tuxpan, las congregaciones de Castillo de Teayo y Teayo con sus rancherías anexas que son, Zapotitlán, Rancho Nuevo, Mequetla, Palmar y Xúchil.

Decreto 10, del 4 de junio de 1878. Gobierno de Luis Mier y Terán. Se declara cabecera del tercer distrito electoral para las elecciones de distrito a la villa de Tuxpan. 

Decreto 55, del 1 de Julio de 1881. Gobierno de Apolinar Castillo. La villa de Tuxpan queda elevada a la categoría de Ciudad.

 Decreto 1 del 20 de junio de 1914. Gobierno y Jefatura Militar Estatal de Cándido Aguilar; Por decreto expedido por el Comandante Venustiano Carranza, Primer Jefe del Ejército Constitucionalista: Que previa protesta he tomado posesión del cargo que la revolución me ha conferido; que uso de las facultades de que me hallo investido he tenido a bien nombrar Secretario General de Gobierno al coronel Heriberto Jara, quien también previa protesta entra en funciones en el desempeño de su puesto; que provisionalmente los Poderes del Estado residirán en este puerto. 

Decreto 222, del 30 de noviembre de 1925. (G.O 6, del 14 de enero de 1926) Gobierno de Heriberto Jara. Se elevan a la categoría de congregación a los poblados de Tres Valles del municipio de Cosamaloapan Xoxocapa del Ilamatlán; y la categoría de ranchería a 45 poblados a diferentes municipios, entre ellos al de Alto Lucero del Municipio de Tuxpan. 
Decreto 17, del 22 de Octubre de 1926 (G.O. 134, del 9 de noviembre) Gobierno de Heriberto Jara. Se extingue la congregación de Santiago de la Peña del Municipio de Tuxpan, anexando su comarca a la ciudad de ese nombre (Tuxpan) y en consecuencia los habitantes de la extinta congregación estará sujetos a todas las disposiciones legales que dicten las autoridades de la ciudad de Tuxpan. 

Decreto 20, del 22 de Octubre de 1926 (G.O. 130, del 30 de Octubre) Gobierno de Heriberto Jara. Quedan definitivamente suspendidos de sus funciones los miembros del ayuntamiento de Tuxpan, que presidia el Ciudadano Crispín Bautista, para ser consignados a las autoridades judiciales por los delitos de los que aparecen responsables, y se facultan a los Ejecutivos del estado para a nombrar una Junta de Civilización civil que rijan los destinos de aquel municipio. 

Decreto 13, del 14 de Octubre de 1930 (G.O. 129, del 28 de Octubre) Gobierno de Adalberto Tejeda. Se eleva a la categoría de congregación al poblado de Alto Lucero del municipio de Tuxpan. 

Decreto 65, del 25 de noviembre de 1930 (G.O. 145, 4 de Diciembre) Gobierno de Adalberto Tejeda. Se eleva a la categoría de congregación a la ranchería de Chomotla, que pertenecía a la congregación de Frijolillo del Municipio de Tuxpan.

Decreto 78, del 10 de diciembre de 1930 (G. O 132, del 20 de Diciembre) Gobierno de Adalberto Tejeda. Se eleva a la categoría de congregación a la Ranchería denominada Países Bajos del Municipio de Tuxpan.

Decreto 147, del 15 de enero de 1931 (G. O 13, 29 de Enero) Se eleva a la categoría de congregación al poblado denominado Kilómetro 12 del municipio de Tuxpan que se denominará en lo subversivo “La Esperanza”.

Decreto 215 del 30 de Junio de 1931 (G. O. 82 del 9 de Julio) gobierno de Adalberto Tejeda. Se deroga el decreto 17, del 22 de octubre de 1926 que privó al poblado de Santiago de la Peña, del Municipio de Tuxpan, de su categoría política de congregación, de la que recorre automáticamente por virtud del presente decreto. 

Decreto 219 del 30 de Julio de 31 (G.O. 82 del 9 de Junio) Gobierno Adalberto Tejeda. Se eleva a la categoría de congregación a la ranchería de Chacuaco del municipio de Tuxpan.
Decreto del Ejecutivo del 8 de Septiembre de 1931 (G.O. 122 del 10 de Octubre). Se apropian 101 hectáreas de terreno para dotar del fundo legal a la ranchería de Alto Lucero del Municipio de Tuxpan. 

Decreto del Ejecutivo del 16 de noviembre de 1931 (G.O. 145, del 3 de diciembre): Se expropian 101 ha. de terreno, perteneciente a la hacienda de San Mateo o lote número 20 de la extinguida hacienda de La Asunción y Santiago de la Peña, para dotar de fundo legal a la congregación de Zapotalillo del municipio de Tuxpan. 

Decreto del Ejecutivo del 6 de enero de 1932 (G.O. 9, del 21 de Enero) Gobierno  de Adalberto Tejeda: Se expropian 25 hectáreas del lote 251 del fraccionamiento de la extinguida hacienda de Asunción y Santiago de la Peña, para dotar de fundo legal a la congregación de La Esperanza del municipio de Tuxpan. 

Decreto 190, del 4 de octubre de 1932 (G.O. 122, del 11 de octubre) Gobierno  de Adalberto Tejeda: Se eleva a la categoría de congregación a la ranchería de Cruz Naranjos, del municipio de Tuxpan. 

Decreto del Ejecutivo del 5 de noviembre de 1932 (G.O. 143, del 29 de noviembre) Gobierno interino de Miguel Aguilón Guzmán: Se cambian los nombres de 7 municipios, los de 8 cabeceras municipales, los de 13 municipios con sus respectivas cabeceras, los de 156 pueblos, congregaciones (entre éstas el de Arroyo de San Lorenzo por el de “Héroe de Nacozari” del municipio de Tuxpan, ranchos y rancherías  

Decreto del Ejecutivo del 19 de diciembre de 1932 (G.O. 153, el 22 de diciembre) Gobierno de Gonzalo Vázquez Vela: Se expropian 926200 hectáreas de terreno para dotar de fundo legal a las congregaciones de Chomotla y Frijolillo del municipio de Tuxpan. 

Decreto 251, del 31 de octubre de 1933 (G.O. 133, del 7 de noviembre) Gobierno de Gonzalo Vázquez Vela: Se concede categoría de congregación a la ranchería denominada Buena Vista del municipio de Tuxpan. 

Decreto 145, del 18 de octubre de 1934 (G.O. 129, del 27 de octubre) Gobierno de Gonzalo Vázquez Vela: Se concede categoría política de congregación a la ranchería de Peña de Afuera, constituyéndola los poblados de este nombre y de los de Las Pasas, El Salto, y La Loma, que se segregan de la congregación de Santiago de la Peña, del municipio de Tuxpan; El ejecutivo del Estado demarcará en su oportunidad los límites que correspondan a esta nueva congregación; se faculta al propio gobernador para que designe agente municipal en “Peña de Afuera” mientras se hace su nombramiento por elección popular.

Decreto 146, del 18 de octubre de 1934 (G.O. 129, del 27 de octubre) Gobierno de Gonzalo Vázquez Vela: Se concede categoría política de congregación a la ranchería de El Remate con la nueva denominación de “Juan Zumaya”, del municipio de Tuxpan. 

Decreto 52, del 13 de junio de 1935 (G.O. 74, del 20 de junio) Gobierno de Gonzalo Vázquez Vela: Se concede categoría política de congregación a la ranchería denominada La Palma, que pertenecía a la congregación de San Lorenzo, del municipio de Tuxpan, denominándose en lo sucesivo congregación “Morelos”.

Decreto 53, del 13 de junio de 1935 (G.O. 75, del 22 de junio) Gobierno de Gonzalo Vázquez Vela: Se eleva a la categoría política de congregación el poblado conocido con el nombre de “Colonia La Ceiba” y Paso de Cobos, de municipalidad de Tuxpan.

Decreto 175, del 26 de diciembre de 1935 (G.O. 3, del 7 de enero) Gobierno interino de Guillermo Rebolledo: Se eleva la categoría de congregación a la ranchería de Buenos Aires del municipio de Tuxpan. 

Decreto 188, del 26 de diciembre de 1935 (G.O. 3, del 7 de enero) Gobierno interino de Guillermo Rebolledo: Se eleva la categoría de congregación a la ranchería de La Calzada del municipio de Tuxpan. 

Decreto 42, del 2 de junio de 1936 (G.O. 69, 9 de junio) Gobierno interino de Francisco Salcedo Casas: Se crea un municipio, formado por las congregaciones de Barra de Cazones, Limón Grande, Migueles, Caristay, Paso de Cazones, Naranjos de Adentro o El Sauce, y los poblados de Encantada, Kilometro 31 o La Unión y El Marino, con cabecera en la congregación de Cazones, segregándose los mencionados lugares de los municipios de Papantla y Tuxpan, respectivamente. 

Decreto 108, del 4 de julio de 1938 (G.O. 82, del 9 de julio) Gobierno interino de Fernando Casas Alemán: La ranchería de Tebanco, perteneciente hoy a la congregación de Naranjos de Afuera, del municipio de Cazones, pasará a depender de la congregación de Peña de Afuera del municipio de Tuxpan. 

Decreto del Ejecutivo del 22 de agosto de 1938 (G.O. 101, del 23 de agosto) Gobierno de Miguel Alemán: Se erige congregación de la ranchería Palma Sola, perteneciente al municipio de Tuxpan, con la nueva denominación de “La Victoria”; la nueva congregación quedará formada por las rancherías de Cobos, Barriles y Zapupera. 

Decreto 6, del 11 de octubre de 1938 (G.O. 127, del 22 de octubre) Gobierno de Miguel Alemán: Se eleva a la categoría política de congregación el poblado conocido con el nombre de El Lindero, que pertenecía  hasta hoy a la congregación de Comején, del municipio de Tuxpan. 

Decreto 90, del 26 de noviembre de 1942 (G.O. 145, del 3 de diciembre) Gobierno de Jorge Cerdán: Se eleva la categoría de congregación la ranchería de La Camelia, del municipio de Tuxpan. 

Decreto del Ejecutivo del 17 de marzo de 1943 (G.O. 36, del 25 de marzo) Gobierno de Jorge Cerdán: Se eleva la categoría de congregación la ranchería de Aire Libre, del municipio de Tuxpan. 

Decreto del Ejecutivo del 9 de junio de 1955 (G.O. 68, del 9 de junio) Gobierno de Marco Antonio Muñoz T.: Considerando que el término de la vida de un hombre es momento indicado para hacer balance sobre su actuación personal en relación con la colectividad; considerando que habida cuenta que las cualidades cívicas de señor Enrique Rodríguez Cano, entre las que destacaron su acendrado patriotismo, su celo hacia bienestar social, su estímulo a la cultura, su devoción a las virtudes éticas de lealtad, y culto a la amistad, como engendradoras del más elevado sentido de armonía colectiva, su alta y eficaz responsabilidad en el desempeño de los cargos públicos que le fueron conferidos por el pueblos o por las distintas administraciones, siendo relevante su conducta en la actual administración que preside don Adolfo Ruiz Cortines, primer mandatario de la nación, y por cuanto a que la ciudad de Tuxpan “Su tierra natal” recibió su constante colaboración para lograr un mayor engrandecimiento tanto en el aspecto moral y cívico, como por las obras materiales que propició, estimuló y patrocinó, es prudente y debido como un acto de estricta justicia, expedir el siguiente decreto: se establece que a partir de la fecha del mismo, la ciudad y puerto de Tuxpan lleve el nombre de “Tuxpan de Rodríguez Cano”.

Decreto 52, del 15 de noviembre de 1956 (G.O. 5, del 12 de enero de 1957) Gobierno de Antonio M. Quirasco: Se eleva la categoría de congregación a la ranchería de Praxedes G. Guerrero, del municipio de Tuxpan. 

Decreto 86, del 22 de octubre de 1959 (G.O. 129, del 5 de noviembre) Secretario de Gobierno y encargado del despacho del Poder Ejecutivo: Mario G. Rebolledo: Se le cambia el nombre a la ranchería de Chile Frío por el de “Villamar” del municipio de Tuxpan de Rodríguez Cano (aquí hay un error, ya que dicha denominación “Tuxpan de Rodríguez Cano” sólo la ostenta la ciudad, y no el municipio).

Acuerdo del Ejecutivo del 7 de julio de 1960 (G.O. 85, del 19 de julio) Gobierno de Antonio M. Quirasco: Por ser excesiva la cantidad de superficie destinada a fundo legal de Xomotla, se modifica el acuerdo expropiatorio que lo creó, en el sentido de que el citado fundo legal tendrá únicamente la superficie de 15 hectáreas, las que deberán ser localizadas por el topógrafo que se designe; la superficie restante, con fundamento en el artículo 15, de la ley de expropiación, se declara fuera del decreto expropiatorio. 

Decreto 148, del 2 de junio de 1982 (G.O. 65, alcance, del 3 de junio) Se determina la aplicación de la representación proporcional en la integración del ayuntamiento de Tuxpan.
Decreto 172, del 17 de agosto de 1982 (G.O.98, del 19 de agosto) se señalan las congregaciones que integrarán el municipio de Tuxpan a partir del trienio 1982-1985.

Decreto 89, del 6 de junio de 1985 (G.O. 76, del 25 de junio de 1985) Gobierno de Agustín Acosta Lagunes: Se autoriza al ayuntamiento de Tuxpan a la creación del “Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia” del municipio de Tuxpan, cuya reglamentación se encuentra debidamente aprobada por esa comuna en su sesión ordinaria celebrada el 5 de marzo del año en curso. 

Decreto 153, del 29 de julio de 1988 (G.O. 95, del 9 de agosto) Gobierno de Fernando Gutiérrez Barrios: Se determina la composición edilicia del ayuntamiento de Tuxpan a partir del 1º de diciembre de dicho año (1 presidente municipal, 3 síndicos y 7 regidores).

Fuente:


Enciclopedia Municipal Veracruzana

lunes, 24 de mayo de 2021

Huaxtecas

ESCRIBE: SALVADOR HERNANDEZ GARCIA
CRONISTA DE LA CIUDAD

El parentesco lingúistico de huaxtecas y mayas ha sido base para considerar a Yucatán como patria primitiva de los huaxtecas, o a la Huaxteca como primer territorio de los mayas. Con este afán se ha visto en la braquicefalia huaxteca, común a los pueblos de la Costa del Golfo, una unión más. Algunos elementos etnográficos podrían aducirse si no fuera prudente la espera de mayores investigaciones para situarlos con exactitud en el cuadro de la Cultura del Golfo y de la Circuncaribe. Morely declaró a los huaxtecas, no mayas culturalmente. Las conclusiones actuales del conocimiento en torno a Ia cultura Huaxteca permiten reconocerle característica definida. 

Lo más antiguo de que puede hablarse hoy, en la cultura Huaxteca, es el periodo arcaico llamado Pánuco l, contemporáneo de las fases más antiguas en Monte Albán o Zacatenco. Dada la liga maya-popalocatotonaca-huaxteca en la costa veracruzana y la presencia de fuertes elementos huaxtecas diseminados en casi todo el Estado, debían aparecer los elementos Pánuco l al sur del rio Tuxpan. Como hasta la fecha no se ha encontrado, puede considerarse a los huaxtecas, el pueblo que realizó la mayor penetración de la altas culturas. Rumbo al norte del Golfo de México, en tiempos prehispánicos. 

Entre los siglos l y lll de la Era Cristiana, las culturas arcaicas del Golfo, vivieron su etapa de mayor intensidad y terminaron como tales. Este período, en la cultura huaxteca, se denomina Pánuco ll. Tampoco se tienen noticias históricas de tal etapa, en la cual aparecieron las características fundamentales huaxtecas, perfeccionadas en el curso de su vida; pero debe suponerse notable progreso en los medios de producción, y enriquecimiento por conquista, dada la sobrecarga ornamental de tal periodo arcaico. La magnitud de expansión la cuentan los objetos arqueológicos del tipo huaxteca, llamado por Ekholm, Complejo Tancol, encontrados en la cuenca del río Mississipi. Tiempos de gran actividad prolongados en éste, y acaso en el siguiente período, rumbo al sur, mediante la cual podría explicarse la semejanza de cerámica encontrada por Medellín Zenil en Isla del Ídolo, Tamiahua, Ver., y por Thompson en Benque Viejo, Belice. 

De los periodos Pánuco III y IV, es difícil conjeturar datos para la historia huasteca, en tanto no se determinen las modalidades y extensión de sus elementos. Sahagún, al describir a los huaxtecas, explicó la denominación de Panoayan por una tradición que ponía en Pánuco la llegada de los primeros pobladores de México antiguo, en navíos. Como para totonacas y olmecas existe similar tradición, tal vez debía situarse a la tradición norteña entre los siglos III Y IV, correspondientes a las referidas etapas huaxtecas y a las totonaca y olmeca de 

Teotihuacán. Debe recordarse Ia existencia de la Provincia de Quahutochco, también huaxteca y donde una barranca todavía lleva el nombre de Panoayan. Del periodo Pánuco V, ya pueden obtenerse datos en las crónicas.

Los toltecas cruzaron parte del territorio huaxteca en su peregrinación, estableciéndose por' algún tiempo en varios puntos. El año 590 llegaron a Tuzapan, donde según Pavón existe cerámica huaxteca; y al decir de lxtlixóchitl,  descubrió Cacatzin; ahí nació su hijo Totzapantzin. El año 596, guiados por Cohuatzin, llegaron a Tepetlan. Xiuhcóhuatl los capitanes hasta Mazatépec, el año 603. En 611 llegaron a Xiuhcóhuac (T zicoac), guiado por Tlapalmetzin, Metzotzin los llevó a ltzachuexuca (¿Huejutla?) en 619, donde permanecieron 18 años para salir a Tulantzinco y Tula. 

Tal vez a fines del siglo IX o principios del X, los nonoalcas tuvieron vecindad o convivencia con los huaxtecas. Acaso el Culhuacan y el Nonoalco de la región de 'liaguiztenco, Hgo., marcan el eje nonoalcachichimeca en los Anales de Quauhtinchan. De cualquier manera, con estos acontecimientos debe ligarse la embriaguez y culto de XipeTótec, a quien un canto prehispánico designa como cuextécatl beodo y cuyas representaciones parecen abundar en el territorio huaxteca, situado al sur de la Sierra de Otontepec, donde queda la congregación Toteco, municipio de Tancoco, Ver., y con el nombre de Toteco existieron un barrio de Tamiahua y un rancho de Chicontepec. 

Entre los toltecas, la introducción del pulque se acreditó a Papantzin y Xóchitl; pero es importante señalar que a Sahagún le hubiera dado por autor a Tepuztécatl, nombre característico de los nonoalcas. Posiblemente los huaxtecas acompañaron a los nonoalcas en su aventura por el altiplano. Dice Sahagún, hubo un señor y caudillo de los huaxtecas que tomó cinco tazas de pulque; briago y sin juicio, se quitó el maxtle, lo arrojó, y al verlo desnudo los fabricantes, quisieron castigarlo. Supo el huaxteco las intenciones y avergonzado se fue

“Con todos sus vasallos y los demás que entendían su lenguaje", hasta Pánuco. En este relato se prolongan noticias para probar larga convivencia por adquisición de varios elementos culturales y el hecho de que algunos inventores del pulque (nonoalcas) hablaban idioma huaxteca.
El establecimiento de los otomíes (chichimecas) en la Provincia de Meztitlan y la Sierra de Otontépec, debió ser importantísimo en el desarrollo de ambos pueblos, hasta el grado de unirse Xólotl y Tomiyau, Ia reina de Tamiahua, sin cuya unió quedaría incompleto el cuadro explicativo del poderío chichimeca. 

Después de la ruina tolteca, los huaxtecas recuperarían el eje Tezcatépec Tuxpan, que había estado en manos de toltecas, e iniciarían la fase última de su cultura (Pánuco VI). 

Debido a intensas expansiones de los pueblos del Golfo, a los huaxtecas, perpetua vanguardia mesoamericana, quedaría la difícil ruta del norte, cuya conquista se ignora en las crónicas; pero los vestigios arqueológicos descritos por Mason y procedentes de Brownsvill, Texas, han sido identificados por Ekholm, como el periodo Pánuco Vi. Después, una enconada resistencia contra los ejércitos nahuas de la Triple Alianza, selló Ia última página prehispánica del pueblo que con sus armas y su valor, ayudó a los florecimientos culturales de su frontera suriana. 

Fuente: Lic. José Luis Melgarejo Vivanco

lunes, 17 de mayo de 2021

La Huaxteca Veracruzana

Joaquín Meade 

Esta monumental obra consta de dos tomos y es considerada como una obra de consulta obligada por los actuales estudiosos de la Cultura Huaxteca. 

En el primer tomo que consta de 405 páginas se incluyen los siguientes temas: 

I.- Datos Geográficos. 
II.- Geología. 
III.- Pre-Historia. 
IV.- Epoca Prehispánica. 
V.- Los Horizontes Arqueológicos de la Epoca Prehispánica y la Arqueología de la Huaxteca Veracruzana. 
VI.- Gobierno y Tributos. 
VII.- Religión. 
VIII.- Lengua. 
IX.- Demografía. 
X.- La Conquista. 
XI.- Historia Regional Novo Hispana. 
XII.- La Evangelización e Historia Eclesiástica de la Huaxteca Veracruzana. 
XIII.- Las Encomiendas. 
XIV.- Las Mercedes Reales y la Propiedad de las Tierras. 
XV.- Las Congregaciones. 
XVI.- Demografía de la Epoca Novo Hispana 
XVII.- La Instrucción Pública en la Epoca Virreynal. 

Esta obra, en su página 305 con pase a la 306, consigna literalmente lo siguiente: 

“Entre los años de 1761 y 1767 Fray Junípero Serra, el Evangelizador de la Sierra Gorda Queretana y además de Evangelizador y Fundador de la Alta California, visitó Tamiahua, Tabuco-Tuxpan, del Obispado de Puebla de los Angeles”. 

“Al Obispado de Puebla de los Angeles pertenecían los Curatos de Tamiahua, Temapache, Tabuco-Tuxpan y Chicontepec. La Cabecera de Curato se encontraba en Temapache, perteneciente a la jurisdicción de Huauchinango y dependían de ese Curato los Pueblos de Tepetzintla, Tihuatlán, Tabuco, Tamiahua, Amatlán, Acala y otros”. 
A mayor abundamiento para ilustrar lo particular, se pueden consultar las páginas de la 283 a la 318, relativas a “La Evangelización e Historia de la Huaxteca Veracruzana”. 

Joaquín Philip Meade y Sáinz Trápaga fue un abogado, catedrático, historiador, investigador y académico mexicano. Se especializó en la historia de su estado natal y de la Región Huaxteca. 

Fue hijo de Harold Gerard Meade Lewis (conocido como Gerardo Meade) nacido en San Antonio, Texas, y de Joaquina Sáinz Trápaga y Zalvidea, tampiqueña de asecendencia española. Nieto del mercader irlandés Richard Meade y del terrateniente español Ángel Sáinz Trápaga. 

Realizó sus primeros estudios con maestros particulares, tomando clases de inglés, francés y de violín. 

Realizó estudios secundarios de high school en Kansas. A partir de 1910 viajó en varias ocasiones a Europa, alternando su estancia en Inglaterra y México. 

Entre 1915 y 1917, realizó estudios de Derecho y Arquitectura en España y en la Universidad de Oxford en Londres. 

En 1918, como súbdito británico se incorporó al ejército inglés como subteniente. 

En 1920, viajó a España, en esta ocasión conoció al sacerdote, geólogo y prehistoriador Jesús Carbayo, de esta forma, se interesó en la arqueología. 

De regreso en México, comenzó a realizar sus investigaciones en el Archivo General de la Nación, alternando sus estancias en Tamaulipas, San Luis Potosí y Europa. Impartió clases en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. En 1926, fue Camarero de Honor de Capa y Espada del papa Pío XII. 

En 1930 contrajo matrimonio con Mercedes Esteva, con quien tuvo tres hijos. 

Tres años después se asentó en la Ciudad de México continuando sus investigaciones en el Archivo General de la Nación. 

En 1938 firmó un contrato con el Departamento de Monumentos Prehispánicos para realizar exploraciones en la Región Huasteca, descubriendo la zona arqueológica de Tamtoc en Tamuín. 

Dio a conocer sus informes a investigadores nacionales y extranjeros, entre ellos a Primo Feliciano Velázquez a quien conocía desde su infancia. Participó en el XXVII Congreso de Americanistas en 1939. 

En 1949, fue nombrado miembro de número de la Academia Mexicana de la Historia, ocupó el sillón N° 24. 

Fue miembro de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística y de la Sociedad Mexicana de Antropología. 

Fue miembro de la Academia Potosina de Ciencias y Artes, y de la Academy of American Franciscan History. En 1960 enfermó de Mal de Parkinson, murió el 3 de julio de 1971 en la Ciudad de México. 

ATENTAMENTE. 
SALVADOR HERNANDEZ GARCIA. 
CRONISTA DE LA CIUDAD. 


(Foto: Internet)

lunes, 10 de mayo de 2021

¿Será verdad que todo tiempo pasado fue mejor?: Júzguelo usted mismo

Por: Salvador Hernández García
Cronista de la Ciudad

Las nuevas generaciones tienen la idea de que las personas selectas son muy proclives a sostener la creencia de que “todo tiempo pasado fue mejor” y que antes al contrario es mejor el presente, por lo que ante tan opuestas opiniones no resulta ocioso realizar un comparativo apelando a los referentes históricos de la evolución de Tuxpan como Municipio, Ciudad y Puerto, así como de los factores que incidieron en ello como coadyuvantes. 

Por el año 1925, una vez calmado el turbio revolucionario y desaparecida del panorama administrativo Municipal la ominosa figura de la Jefatura Política, se organizaron en su lugar los Gobiernos Municipales, bianuales, por cierto, por medio de la elección previa de los Ayuntamientos Constitucionales, y en el de Tuxpan, por ese año, el cuerpo Edilicio estaba formado por los más preclaros ciudadanos de la localidad, como lo fueron el Alcalde, D. Antonio Álvarez P. EL Síndico Unico Dr. Zózimo Pérez Catañeda; los regidores, Sres. Félix Castillo, Hilario Ariguznaga Juan Gómez y Fidel Hernández, siendo su tesorero el Sr. J. Manuel Pérez Banuet. 

Pase a ser considerado este como un H. Ayuntamiento de lujo, no era mucho lo que esta Institución podía hacer al respecto de la obra Pública, ya que prácticamente dependía en lo económico de los pocos recursos que recaudaba y éstos tenía que distribuirlos prioritariamente en pagarle sus sueldos al profesorado, a personal médico y laboral de hospital “Benito Juárez”, así como a los empleados al servicio de la Presidencia Municipal, a la Policía y a los recolectores de basura mientras que por otra parte le daban mantenimiento al alumbrado público, al merco municipal y a los campos deportivos. 

Por contraste, colateralmente el Municipio en conjunto se deslindó de su crónica modorra y a partir de entonces comenzó su marcha hacia mejore metas, y el dínamo generador de toda esa energía fue el campo, cuya generosa y diversificada producción agrícola, avícola, porcícola, apícola y pesquera, se significó por semejarse al mítico cuerno de la abundancia.

Sus montes, bosques y reservas selváticas aportaron una considerable cantidad de maderas preciosas, tales como cedro, ébano, caoba, chijol, alzaprima, zapote y otras, que además de ser artículos de exportación, por otro lado fueron aprovechadas en los astilleros locales en los cuales los carpinteros de ribera porteños construían todo tipo de embarcaciones marinas, tanto para la navegación fluvial y de cabotaje como para la marítima de altura, siendo reconocida su excelencia como la mejor de la república. 

La diversidad agrícola del campo que incluyó desde gramíneas, frutales y hortalizas, se produjeron en tal abundancia que además de saturar el mercado local, así como bastó para comercializarla en toda la región  y ello dio lugar a la generación de empleos, lo que en conjunto influyó para incrementar el comercio en lo general en sus variedades actividades, todavía no había PEDICHES DE OPORTUNIDADES. 
Mención aparte merece el auge que produjo la exportación del plátano Roatán, el mismo que hoy mismo que hoy en día se “importa del mercado Defeño de “La Viga”, fue esa la “Época del Oro Verde”, en alusión a las grandes cantidades de dinero que circulaba por la comercialización producido en el Tuxpan de antaño, y precisamente sobre esa actividad de cuenta un boletín relativo al movimiento portuario registrado del 3 al 8 de Julio de 1932, publicado por el semanario EL PUERTO, al siguiente tenor: “El día 3 zarpó de éste Puerto, con destino a Mobile, Alabama, E.U.A., el vapor FLORIDA, con un cargamento de 160 toneladas de plátano Roatán poco más  o menos de  8 mil racimos”.

“En Julio 6,  el vapor MEXICO TRADER fue despachado en Tuxpan con destino a Mobile, U.S.A., con un cargamento de 12 mil racimos de plátano Roatán”. 

Y así como consigna dicho boletín: “En los 8 días que se llevan transcurridos del mes en curso, han sido numerosos los chalanes que cubrieron  el servicio del recorrido que se hace entre este Puerto y el de Tampico, por el canal interior de navegación Tampamachoco-Mojarras-Laguna de Tamiahua-El Chijol, y se ha registrado un gran movimiento de carga de más de mil y pico de toneladas del plátano Roatán, que suman apropiadamente 40 mil racimos”.

Cabe añadir a tal respecto que aún con las limitaciones que le eran propias a Tuxpan como Puerto  de rio, típico de cabotaje, con el apoyo de los chalanes llamados “cuadrados” o alijados, construidos por cierto en los astilleros locales, tanto el plátano Roatán como otros productos exportables eran utilizados para transportarlos hasta la mar abierta, en los llamados “Bajos de Tuxpan”, en donde fondeaban los vapores que recibían dichos productos, por lo que con tal sistema funcionaba de hecho como Puerto de Altura, pues por otra parte de sus costas “se exportaba” o mas bien se saqueaba la producción petrolera de la región que se transportaba en los buques-tanques surtos en los mismos bajos de Tuxpan, de En medio y de Tanhuijo. 

No había crisis, había empleos y alimentos para todo aquel que trabajaba, tanto en el campo como en la ciudad, el bienestar familiar se reflejaba por lo regular todas las familias eran dueñas o propietarias del predio en donde tenían sus viviendas, más sin embargo la ciudad cabecera de Tuxpan, en su aspecto físico no había cambiado sustancialmente, salvo algunas mejoras de remozamiento  de los parques y jardines y la conservación y mantenimiento de los embarcaderos ribereños. 

Desde luego que una situación tan irregular y contrastante no podía prevalecer. A esas alturas la sociedad civil en todos sus segmentos sociales se encontraba debidamente organizadas, ya fuera en Logias Masónicas o Asociaciones Mutualistas, en organizaciones tales como el Sindicato de alijadores y carretilleros del Puerto, la Unión de Marinos del Puerto, la Sociedad Cooperativa de alijadores, el Sindicato de Choferes, la Delegación de Comunidades agrarias, la Unión de Filarmónicos, la Unión de Carpinteros de ribera y calafates, el sindicato de Panaderos y Similares, la Unión de armadores, el Sindicato de electricistas, la unión de comerciante en pequeño, la Unión de Trabajadores marinos, la Cooperativa de alijadores y estibadores, la cooperativa de comerciantes, la federación obrera y campesina, la Unión de clasificadores, checadores y corta rabos de plata, el Cuadro Artístico Tuxpeño, el Gran Centro Revolucionario de Obreros y Campesinos, la Unión de veteranos de la Revolución Huasteca, el Partido Reeleccionista, el Partido Institucional y coaligados, la sociedad de Patrones y Maquinista del Puerto, y numerosas sociedades y asociaciones civiles, así como junta de vecinos. 

Todas esas organizaciones, de una manera u otra cooperaban con el Gobierno Municipal en turno, en la promoción y hasta en el financiamiento de determinado programa de asistencia social de beneficio público, pero Tuxpan no rebasaba su condición de rancho grande de auge. Las sinuosas calles, callejas y callejuelas de su accidentada topografía circundantes a los cerros, por lo regular carecían de pavimento y si acaso alguna de ellas, como la Felipe Berriozábal contigua a la iglesia, estaba empedrada. Se carecía de agua entubada por lo que el vital líquido era el agua lluvia almacenada en los aljibes. La luz eléctrica la suministraba una Empresa particular solamente por un lapso de 4 horas al día;  de las 8 hrs. a las 22 hrs. en tiempo de estío y de las 17 hrs. a las 22 hrs. en temporada invernal. En el Tuxpan de aquella época coexistía una población cercana a los 20 mil habitantes.

Por ese tiempo y a pesar de la bonanza económica de la que disfrutaba Tuxpan como consecuencia de su ubérrima producción agropecuaria y de otros rubros tales como el pesquero y porcícola, paradójicamente la ciudad cabecera continuaba anclada a su pasado, ofreciendo a la vista de propios y extraños la misma bucólica fisonomía que se advertía desde principios del siglo XX, muy a pesar, inclusive, de que las diferentes clases sociales de la localidad se encontraban agrupadas en compactas organizaciones que solían actuar en beneficio y/o defensa de los intereses públicos que les eran comunes por afinidad, empero en todas ellas se advertían ya, las primeras acciones de auténtica participación ciudadana, destacando entre las más importantes de ellas la ocurrida ya casi para finalizar la década de los años treinta, cuando por generación espontánea fue constituida la HONORABLE (y poco después, con base a sus méritos, decretada oficialmente como BENEMÉRITA) JUNTA DE CARIDAD Y PAVIMENTACIÓN, integrada por las personas  más representativas de todos los segmentos sociales de la comunidad, siendo su finalidad la de promover y agenciarse recursos para financiar las a esas alturas tan necesarias obras materiales y sociales que sirvieran de base a la construcción de la infraestructura urbana integral de la ciudad cabecera, junto con su consecuente ampliación de las áreas rurales. 

En tales condiciones y bajo esas premisas fue como en el año de 1926 quedó constituida formalmente la HONORABLE JUNTA DE CARIDAD Y PAVIMENTACIÓN de Tuxpan, la cual en su oportunidad les sirviera de modelo para crear las Juntas de Mejoras a nivel Estatal, al Gobernador de Veracruz, el Ex Diputado Federal por Tuxpan, D. Adolfo Ruiz Cortines, quien años después, en su carácter de Presidente de la República, fundara las Juntas Federales de Mejoras Materiales. 

Y en el entorno de esa Junta gravitaron otras Juntas Vecinales Comités, Patronatos, y otras asociaciones Civiles, sociedades y todo tipo de agrupaciones y organizaciones civiles, constituidas con el loable propósito de coadyuvar con la Junta Original, y una de esas Juntas lo fue la Junta Vecinal Pro construcción del Puente  de Tenechaco, obra que fue realizada en el tiempo récord de un año, al mismo tiempo en que la JUNTA DE CARIDAD Y PAVIMENTACIÓN, iniciaba la pavimentación de las calles citadinas a partir de “La Calle Real”, hoy en día conocida como “Benito Juárez”, a partir de la calle H. Galeana hasta su confluencia con la calle Genaro Rodríguez, siendo apoyada dicha Junta por el grupo femenil “ACCIÓN”, integrado por entusiastas damitas de la Localidad, entre las que figurara la Srita. Juanita Heroles, futura madre de D. Jesús Reyes Heroles.
Los recursos económicos que obtenía esa Junta provenían de la celebración de bailes populares; de la organización de las fiestas del carnaval; de funcionamiento de una lotería de cartones; de la puesta de escena de todo tipo de espectáculos de teatro, cuadros artísticos de variedades y literarios, con artísticas locales. 

7 años después de haber desarrollado  intensa actividad en el desarrollo y cumplimiento de sus proyectos y programas, la Benemérita Junta de C. y P. hizo público un informe sobre el resultado de sus actividades de participación social ciudadana, ratificando su cometido con una leyenda comprendida en una placa de bronce adornada en su relieve con una columna dórica trunca, en la cual puede leerse su lema: ESTA ES LA OBRA DE UN PUEBLO QUE ASPIRA A SU GRANDEZA. 

El informe de referencia se detalló lo siguiente: Pavimentación y embanquetado de la “Calle Real” (Benito Juárez) con un total de 6,105.25 mts. Cuds. Con un costo de $24,416.61 a razón de $4.00 por m/2., se pavimentó el circuito del “Parque de la Reforma” (Antes Regeneración) y se le dotó de áreas verdes, 50 bancas y arbotantes de alumbrado público; se cooperó con 3 mil pesos para la construcción  del Puente de Tenechaco; se construyó el embarcadero y las escalinatas de acceso a los transportes fluviales de pasaje y carga en parte de la margen izquierda del río; se remozó el “Parque Hidalgo”; se embovedó e zanjón conductor de aguas negras que atravesaba longitudinalmente la calle Melchor Ocampo y se pavimentó su superficie; se construyeron los sanitarios de la Unidad Sanitaria; se pavimentaron las calles González Ortega, J. M. Morelos, 5 de Febrero, Gral. Arteaga, Miguel Lerdo de Tejada, J. L. Garizurieta, H. Galeana, Revolución, Francisco I. Madero, Genaro Rodríguez, se construyeron las gradas del Parque Deportivo Alvaro Obregón, se le otorgaron frecuentes donativos económicos al Hospital Civil “Benito Juárez”  y se financiaron parcialmente los trabajos de reacondicionamiento de los caminos vecinales Tuxpan-Barra Norte y Tuxpan-Alamo, y todo ello logrado con el esfuerzo de una sociedad civil con espíritu comunitario.

Cabe también destacar que las sociedades de padres de familia de las diversas escuelas primarias que funcionaban en incómodos y antiestéticos jacalones, trabajaron por espacio de varios años organizando  y celebrando todo tipo de eventos, tales como bailes, kermeses, tómbolas, rifas, funciones de boxeo y lucha libre, veladas artístico-literarias, etc., logrando recaudar fondos económicos que emplearon para construir nuevos edificios que albergaron las escuelas primarias, “Enrique C. Rébsamen”, “Miguel Lerdo de Tejada”, “Ursulo Galván”, “Rafael Valenzuela”, “Benito Juárez”, “Miguel Hidalgo” y “Venustiano Carranza”.

Por otra parte se distinguieron los Comités “Pro construcción de la carretera Tuxpan-México”  y el Pro Fundación de la Escuela Secundaria  y de Bachilleres, cuyos cometidos fueron logrados por ambos. Sucesivamente se fueron constituyendo diversos Patronatos y Comités que promovieron la construcción de las obras Portuarias incluyendo los muelles, escolleras, dragado de rio, etc., la construcción del Boulevard ribereño “Las Palmas”, la construcción del muro de contención sobre la margen izquierda del río Tuxpan, la construcción del Puente sobre el mismo río, etc., y para las gentes de aquellos tiempos era un señalado honor ser distinguido para integrarse a esos organismos de labor comunitaria, lo cual hacían en forma desinteresada en lo personal, y sólo animados por el sano deseo de servirle a su comunidad. 

En su caso los Gobiernos Municipales ya deslindados de la pesada carga de pagar los sueldos del magisterio, pudieron continuar con la labor de ampliar la infraestructura urbana de la Ciudad, la cual además de la pavimentación y embanquetado de las calles citadinas restantes, incluyó al tendido de la red de agua entubada desde sus mantos acuíferos a 12 kms. de distancia hasta ésta ciudad, comprendiendo ésta obra la construcción de 3 grandes contenedores ubicados en otros tantos cerros de la localidad, y cabe destacar a tal respecto que en éstos trabajos considerados faraónicos por las condiciones de esos tiempos, la mano de obra corrió a cargo del personal de tropa de la XIX Zona Militar de Tuxpan, a cuyo frente figuraba el General de División, Juan Soto Lara. 

Por su parte los diputados Federales y Locales no se dormían en sus laureles, y antes al contrario se destacaron como excelentes gestores y auténticos representantes populares, funcionando en sincronizadas acciones como enlaces entre los sucesivos Municipales locales con los Gobiernos Federal y Estatal, obteniéndose mediante su gestoría, la construcción de diversas obras materiales de cierta consideración cuyos costos no estaban al alcance del Presupuesto Público Municipal, y en esas labores de gestoría se distinguió el Diputado Federal, Don Antonio Pulido Cobos, quien por coincidencia se desempeñó como tal en el trienio que comprendió  el azote en la región de los ciclones “Hilda” y “Janet”, que causaron la inundación que entre otros daños causó el socavamiento de los drenajes y de alcantarillado, así como la fractura del pavimento de las calles citadinas. 

Por la cercana relación que el Diputado Pulido Cobos tuvo con el Sr. Adolfo Ruiz Cortínes, de quien fuera su suplente como Diputado Federal por Tuxpan en años anteriores, y quien a la sazón se desempeñaba como Presidente de la República, éste Diputado se puso al frente de la reconstrucción de todo lo dañado, atendiendo instrucciones Presidenciales, y además de solventarse esas tareas, se procedió a la construcción del Palacio y del Mercado Municipal, y posteriormente de la Unidad Deportiva y del Boulevard Ribereño, así como también se rehabilitaron los caminos vecinales de las áreas rurales, se instalaron costureros Municipales en sus 86 comunidades, y se tendieron pequeños puentes y vados en los pasos sobre los arroyos. 

Esta febril actividad ciudadana y de marcado espíritu comunitario de practicó hasta principios de la década de los años sesenta, pero por razones cuyas causas valdrían la pena investigar, fue menguado considerablemente al paso de los años, hasta desaparecer por completo aquellas Juntas, Comités, y otras organizaciones que desinteresadamente apoyaron todos los movimientos sociales que se registraron para lograr el progreso y desarrollo de Tuxpan. Las obras materiales que lograron construir las generaciones antecedentes ahí están, a la vista de propios y extraños, como un testimonio que se apega e interpreta el lema de la Benemérita y Honorable Junta de Caridad y Pavimentación… ¡ESTA ES LA OBRA DE UN PUEBLO QUE ASPIRA A SU GRANDEZA!. 

Esto fue más o menos lo que ocurrió en el pasado, en el transcurso de casi 40 años a partir de 1926, y para compararlo con el presente se impone preguntar: ¿Qué sucedió en los 40 años siguientes?

Bueno, a partir de que empezaron a encarecer los votos, los Gobiernos de los 2 niveles superiores inventaron los programas cortoplacistas de supuesta asistencia social, que mas que ello funcionaron como cohechos electoreros. Se institucionalizó la dávida “solidaria” con base a las migajas sobrantes, y así desarrollaron los Procampo,  Progresa, Oportunidades, Mujeres Solidaridad, Programa de Adultos Mayores, de Niños de la calle, CANEZA, Piso Fiel, Techo Fiel, Despensas Solidaria, y además, con lo cual se saboteó la iniciativa laboral. El campo dejó producir, se agudizó el desempleo. Se constituyeron lo patronatos, pero… ¡De pedigueños! Y ahora para mayor desfachatez están diseñando un programa de atención Asic: ¡Madres Solteras! Como si los contribuyentes tuvieran la culpa de su condición como tales, y ante tan contrastante realidad se replantea la pregunta: ¿Será verdad que todo tiempo pasado fue mejor?

lunes, 3 de mayo de 2021

Origen y Evolución de las Juntas de Mejoramiento Moral, Cívico y Material

  Por: Salvador Hernández García 
Cronista de la Ciudad


       Está históricamente comprobado que el origen de éste tipo de Instituciones será íntimamente ligado con Tuxpan, y con el Expresidente de la República Mexicana, Don Adolfo Ruiz Cortines, a partir de que éste personaje representó a Tuxpan en el Congreso de la Unión como Diputado Federal por éste Distrito, en la década de los años 30, he aquí la historia. 

        A finales del primer cuarto del pasado siglo XX, la ciudad portuaria de Tuxpan muy a pesar del intenso movimiento que como tal sostenía, tanto en la altura, como de cabotaje y fluvial, presentaba un aspecto un tanto deprimente; sus sinuosas calles, que más bien eran estrechos callejones, polvorientos en el estío y lodosos e intransitables en temporadas de lluvia, le sugería una imagen de “rancho grande”. 

Equilibrándose precariamente entre los faldones de los cerros circundantes y las calles serpenteantes, se alzaban las viejas casonas “de 2, 3 y hasta de 4 aguas con su rojo techado de teja Marsellesa”, destacándose entre sus más avanzadas construcciones los edificios que albergaban a los Teatros “Variedades”, “Lázaro” y “Alvarez”, así como el recién construido “Gran Hotel Pereda” cuya obra civil fue ejecutada por el Ingeniero Rafael Palomba, por encargo de las hermanas Toledo, con Capital de los hermanos Nemesio y Juan Ruiz. 

El bucólico paisaje reflejaba diariamente la indigencia física de la ciudad porteña en el turbio espejo de un río periódicamente “enchapoptado”, y cuyo rústico marco lo constituía la vecina congregación, río de por medio, de Santiago de la Peña. 

Por aquel entonces Tuxpan no contaba con la más mínima infraestructura industrial aun cuando si destacaba, como ya quedó expresado, por intenso movimiento portuario en todos sus niveles. A la sazón su población apenas si llegaba a los 20 mil habitantes en el área urbana, y salvo esporádicos e insignificantes intentos por actualizar su infraestructura, no se manifestaba un intento serio en ese sentido por falta de organización sobre el particular. 

Principiaba el año de 1926 cuando varios inquietos ciudadanos provenientes de las diversas clases sociales de la localidad y en representación de la gran mayoría de las diferencias agrupaciones civiles organizadas, al incidir en el denominador común de que el despunte de Tuxpan como puerto deberían de ser congruentes con la urbanización integral de la ciudad, tras sostener numerosas reuniones previas y deliberaciones, tomaron el acuerdo de reunir, en un solo todo, a la gran energía dispersa en Juntas vecinales, comités y patronatos que si bien participaban en la promoción y ejecución de diversas obras de asistencia social, ello lo hacían de manera empírica, sin programa alguno, lo cual causaban una situación anárquica que amenguaba el esfuerzo. 

Ante esta realidad y tan pronto como se contó con la aprobación general de los representantes de los grupos organizados y demás simpatizantes, y de que por otra parte así mismo se obtuvo el beneplácito de las autoridades civiles y militares, representadas en lo último por el General Alberto Zuno Hernández, comandante del  48 batallón, quedó constituida con todas las de la Ley una Institución de Beneficencia, Caridad, Servicio Social y Asistencia Pública, a la cual se le denominó HONORABLE JUNTA DE CARIDAD Y PAVIMENTACION, misma que, años después y por méritos propios, mediante un Decreto emitido por el Gobierno del Estado de Veracruz, fue declarada como BENEMERITA, y aquí se inicia la Historia. 

La junta contaba con más capital  que el entusiasmo y vocación del servicio de sus integrantes para llevar a cabo su programa y proyectos pero el incentivo de partir de cero les fortaleció el ánimo para allegarse fondos económicos para emprender  lo que a la postre se traduciría en su magna obra social que se desarrolló en beneficio de Tuxpan, y tales recursos los obtuvieron administrando una lotería de cartones, organizando bailes populares presentando funciones de teatro, cine y todo tipo de espectáculos, tales como puestas en escena de conciertos organizando carnavales y fiestas patronales, cuyas concesiones les fueron concedidas por la autoridades locales, como consecuencia de que sus utilidades eran utilizadas en todo tipo de materiales y  sociales realizadas en beneficio de la colectividad. 

Al cabo de 5 años de intensa actividad de ésta Junta que contó con todo el respaldo de la ciudadanía y de Pueblo Tuxpeño en lo general, la Honorable Junta de Caridad y Pavimentación presentó el siguiente resultado:

Pavimentación y embanquetado de la Calle M. Hidalgo, a partir de la calle H. Galeana hasta Corregidora y el Parque de la Reforma, para proseguir esta obra material por toda la calle B. Juárez, hasta su confluencia, con la calle Genaro Rodríguez, cuyas superficies correspondientes fueron de 6 mil 105 metros cuadrados en conjunto, con un costo de 24 mil 416 pesos 61 centavos; se remozo el parque de la Reforma o Benito Juárez al cual se le dotó de 50 bancas de madera y acero, así como de 24 luminarias, construyéndose además un kiosco central en cuyo espacio actuaba los jueves y domingos por las tardes, la Banda Municipal, pavimentó el circuito del Parque Hidalgo al cual también dotó de luminarias; cooperó con tres mil pesos para la construcción del Puente de Tenechaco; embovedó la zanja que longitudinalmente atravesaba la calle Melchor Ocampo y pavimentó su superficie y embanquetó la calle Morelos, González Ortega, I. Allende, Genaro Rodríguez, 5 de Febrero y V. Guerrero; construyó los sanitarios del local que ocupaba la unidad de salubridad; otorgó frecuentes donativos al Hospital Civil “Benito Juárez”; construyó las gradas y tribunas del Parque Deportivo “Alvaro Obregón”; construyó el embarcadero  para las lanchas que realizaban el servicio de carga y pasaje hacia Tampico, Tamiahua y Congregaciones ribereñas, cooperó para el mantenimiento de los caminos vecinales Tuxpan-La Barra, Tuxpan-Alamo, e inclusive compró una propiedad sobre la calle Corregidora, a un costado del Parque de la Reforma en donde construyó un edificio para ocuparlo como su propio domicilio, mismo que con el tiempo, y al desaparecer ésta benemérita Institución, pasó a formar parte del patrimonio público del pueblo de Tuxpan, en cuyo espacio se encuentra en la actividad el Museo de Antropología y la Biblioteca Municipal. 
  Tal fue la actividad que desarrolló aquel progresista grupo de Tuxpeños que canalizaron sus inquietudes de progreso a través de la BENEMERITA Y HONORABLE JUNTA DE CARIDAD Y PAVIMENTACION, sobre la cual cabe destacar que en la ocasión en que después de 5 años de intenso trabajo presentó su informe al Pueblo de Tuxpan, lo hizo al tenor siguiente:

Cuando se manejan fondos provenientes de la colectividad social, la mejor forma de fijar responsabilidades a quienes los manejan y el mejor estímulo para motivar al contribuyente, es la comunicación de las inversiones dadas a dichos fondos en forma sencilla, amplia y exacta. Nuestra cuentas dicen claramente como se invirtieron los fondos  de ésta colectividad y  para mejor tranquilidad y satisfacción de esta junta, suplicamos al público que investigue en la forma que crea conveniente la exactitud de nuestras inversiones. Creemos responde: sin rodeos y sin escrúpulos de ninguna especie, a toda las dudas que con buena fe pudieran surgir en el público, el cual luego tienen derecho a vigilar nuestras actividades que, no por ser de absoluta espontaneidad y estar encaminadas al mejoramiento general, dejan de ser significarnos responsabilidades y obligaciones”. 

A esas altura y por coincidencia Don Adolfo Ruiz Cortines se desempeñaba como diputado federal por el Distrito de Tuxpan, y según testimonios que en su oportunidad  obtuvo este columnista de personas que les tocó vivir en aquella época, y que en su caso ocuparon destacados cargos en la función pública y en las tareas de Gobierno, como lo fueron el Ex Alcalde de Tuxpan Don Pedro M. Meléndez (+) y el Ex Diputado Federal, Don Antonio Pulido Cobos (+), personas que fueron muy cercanas a Don Adolfo (Pulido Cobos fue, por cierto, suplente como diputado del citado don Adolfo), aseguraron que el citado personaje le tenía muy impresionado las actividades de la mencionada BENEMÉRITA Y HONORABLE JUNTA DE CARIDAD Y PAVIMENTACIÓN, la cual, con la participación y solidaridad de Pueblo de Pueblo de Tuxpan que lo hizo sin regateos, demostró  con hechos que cuando los fondos públicos se manejan con honestidad, claridad y transparencia, se puede contar con el respaldo y la participación ciudadana, y a tal respecto cabe citar el lema de la H.  y B. Junta que señala… ESTA ES LA OBRA DE UN PUEBLO QUE ASPIRA A SU GRANDEZA. 
Durante los 30 años del Gobierno del Gral. Porfirio Díaz, fueron establecidas y puestas a funcionar las llamadas “Juntas Auxiliares de Colaboración Vecinal”, caracterizándose estas por entronizar en la vida comunal a la élites sociales que por derecho a rango se adjudicaron el papel de promotores de empresas exclusivamente materiales o pseudo-filantrópicas, correspondiendo a una expresión del caciquismo Nacional en todas sus esferas y de un decantado progreso material que privilegiaba las obras de ornato y la de embellecimiento a las de auténtico sentido social. 

Con el discurrir del tiempo tuvo lugar el movimiento armado revolucionario y en esa telúrica etapa que duró 7 años, este tipo de Juntas cesaron en sus funciones al desaparecer el motivo por el cual fueron creadas. 

Tiempo después, cuando los constituyentes de Querétaro establecieron la bases (1917) del Municipio Libre, éstas Juntas a la sazón llamadas “Juntas Vecinales” volvieron a funcionar con propósitos más claros de servicio social empero carecían de la reglamentación y normatividad correspondiente que uniformara sus actividades, razón por la cual cada una de ellas funcionaba de acuerdo al criterio de sus integrantes según advirtieran las necesidades al solventar, y siendo ésta la situación, fue cuando en el año de 1926 se creó en Tuxpan la Honorable Junta de Caridad y Pavimentación, la cual a diferencia de las Juntas Vecinales de la Entidad Veracruzana y de las demás del País, elaboró sus propios estatutos y rigió sus acciones con una avanzada normatividad que le redituó exitosos resultados en sus primeros 5 años de existencia (tal como quedó consignado en el antecedente), por lo que no resultó extraño observar que otras Juntas Vecinales Veracruzanas imitaran su ejemplo, y que a su vez el por aquel entonces Diputado Federal por Tuxpan Don Adolfo Ruiz Cortínes, según testimonios dignos de crédito, quedó gratamente impresionado por la forma en que desarrollaba sus actividades en beneficio de la Sociedad, la H. Junta de Caridad y Pavimentación de Tuxpan, así como de sus fructíferos resultados.

Ya fungiendo con Adolfo Ruiz Cortínes como Gobernador del estado de Veracruz-Llave , años mas tarde, haciendo referencia a las Juntas Vecinales, aclaró:

“Debemos despertar las reservas  morales para el bien del país. Su punto de partida está en éste postulado: El pueblo que posee grandes reservas espirituales y energías suficientes para promover por sí mismo su progreso moral, cívico y material, y lo importante es que esas reservas y esa energía tengan un cauce a través del cual todos los ciudadanos luchen por este triple mejoramiento. Este cauce lo dirán las propias juntas que se crearán para éstos fines”.
Es interesante advertir como en Veracruz, donde se estableció el Primer Ayuntamiento de la América Continental y en donde Venustiano Carranza expidiera el primer Decreto del Municipio Libre, precisamente en Veracruz, también se iniciara coordinadamente el despertar de la conciencia ciudadana para cooperar en las actividades útiles  a la Comunidad  dentro de la Vida Municipal. 
Fue así como para imprimir un nuevo espíritu a la colaboración vecinal, don Adolfo Ruiz Cortínes, siendo Gobernador del Estado, expidió la circular número 24 de fecha 2 de abril de 1945, que sentó las bases para construir la: Juntas Estatales de Mejoramiento Moral, Cívico y Material, dependientes en su caso del Departamento de Gobernación. 

Desde su mensaje dirigido al Pueblo Veracruzano con motivo de toma de posesión, don Adolfo Ruiz Cortínes había expresado el propósito de que se estableciesen en Veracruz las juntas de mejoramiento, y a tal respecto manifestó:

“Que no lo sean solo de obra materiales, sino también de elevación en moral y en lo cívico; ya que nadie puede ocultarse que si es importante satisfacer las necesidades de orden material que existen, reviste mayor trascendencia  la atención de los aspectos moral y cívico, de los que depende de manera principal, - la buena marcha de la vida colectiva”.
Al crearse en Veracruz las Juntas de Mejoramiento, por la citad circular del 2 de abril  de 1945, quedaron precisadas sus finalidades que fueron la de elevar y dignificar la conducta del individuo, luchando contra el vicio, fomentando diversas sanas, espíritu de solidaridad, atención a la infancia y centros de cultura y orientación vocacional. 

En el aspecto cívico se perseguía el fin de divulgar una noción clara de los deberes del ciudadano, sobre el papel de la familia, como base de la sociedad y se estimulaba el culto a  los héroes y el amor a la bandera, para fortalecer el sentimiento de Nacionalidad y la identificación con el solar nativo, y en éste sentido incluso Tuxpan tenía su propio  Himno que se entonaba durante los periodos lectivos las mañanas de los días lunes en todas las escuelas  y planteles escolares de este Municipio. 

Pero retomando el tema. En cuanto al aspecto material, se procura impulsar la ejecución de obras que, funcionalmente, armonizarán con los propósitos morales y cívicos, o sea, dando preferencia a la edificación de escuelas, caminos y hospitales. 

Estas juntas, creadas para beneficio colectivo, se integraron con personas de todas las clases sociales, entre las más caracterizadas en atención a su actividad, honradas y espíritu cívico, sin que percibiesen retribución alguna, se trataba de organizaciones apolíticas, sin autoridad municipal, pero dirigidas a un mismo fin: El mejoramiento  de la comunidad a través de la colaboración vecinal del Municipio. 

De esta manera se buscó la cooperación de la iniciativa privada para la realización de programas profundamente constructivos y patrióticos, de lo que pronto se obtuvieron frutos, tales como la mayor extensión de la campaña de alfabetización de los municipios, la multiplicación de instituciones de asistencia social, la lucha contra el alcoholismo, las actividades de reforestación y  el respeto de la naturaleza, el incremento de los deportes, y sobre todo la participación de la ciudadanía de la construcción de las obras materiales, que a diferencia de la actual generación ciudadana, no pedían nada sino que todo lo daban. 

Cinco años después y partiendo de la consideración de que el funcionamiento de la Juntas de Mejoramiento Moral, Cívico y Material había puesto de manifiesto el acierto de haber sido concebidas, y que ello ameritaba que su existencia quedase regulada por una normatividad de carácter legal, siendo Gobernador de Veracruz el Lic. Angel Carbajal, expidió la Ley de Juntas de Mejoramiento el 30 de agosto de 1950, exponiendo el siguiente criterio en relación con ello. 

“Es satisfactorio reconocer la trascendental elevación cívica y moral de la familia Veracruzana; el cumplimiento a los ordenamientos jurídicos vigentes; la solemne conmemoración de las fechas históricas como un tributo a nuestros héroe; la disminución de actividades di lectivas; la eficiencia de las campañas de alfabetización, el culto permanente de la vegetación y cuerpos de agua, la construcción de escuelas, hospitales y caminos vecinales, y otras muchas actividades no menos importantes”.
La experiencia obtenida como el ensayo Veracruzano al respecto de la participación desinteresada de la ciudadanía en este tipo de actividades de genuina asistencia social, mas tarde habría de proyectarse como un camino para despertar la voluntaria colaboración vecinal en toda la extensión de la República Mexicana, y fue así como de acuerdo con esa impronta, siendo Presidente de México, Don Adolfo Ruiz Cortines, acordó el establecimiento de éstas Juntas de Mejoramiento en todas las Entidades Federativas y para tal efecto la Secretaría de Gobernación dio a conocer, en 1953, las Normas de Organización de las Juntas de Mejoramiento Moral, Cívico y Material, que entre cosas señala:

“En cada una de las cabeceras de los Municipios, en las demás localidades de éstos en que sea posible, así como  en la Capital y Delegaciones del Distrito y Territorios Federales, se integran dichos  organismos, con las finalidades de obtener y encauzar la cooperación de los particulares en los 3 aspectos que su nombre señala, o sea en lo moral, lo cívico y lo material, sin distinción de ideas sociales, política religiosas”.
“En las actividades populosas podrán crearse, a juicio del Gobernador de la Entidad y con las finalidades y modalidades, varios comités por sectores, barrios, colonias, etc. además de la Junta de Mejoramiento, Moral, Cívico y Material del Municipio que coordinará la labores de los diferentes comités y procurará que no se queden sectores o zonas sin el organismo correspondiente”.
Además puntualiza: “Las Juntas deberán allegarse sus propios recursos para el cumplimiento de su funciones (Tal como lo hizo la Benemérita y Honorable Junta de Caridad y Pavimentación  de Tuxpan) mediante colectas, organización de festivales, eventos deportivos, fiestas patronales, y todo tipo de espectáculos populares, aportaciones escolares o cualquiera otra forma lícita que esté a su alcance”.

Para ese efecto los gobiernos Municipales concesionaban a éstas Juntas la titularidad de los festejos tradicionales. 

Tal fue la zaga histórica en su origen y evolución de éstas Juntas de Mejoramiento, las cuales tuvieron sus génesis en Tuxpan, cuando en el año de 1926 un heterogéneo grupo de inquietos ciudadanos tuvieron la feliz idea de integrarse en una Institución Ciudadana para por medio de ella participar afectivamente en el desarrollo de su comunidad, bajo el lema: “ESTA ES LA OBRA DE UN PUEBLO QUE ASPIRA A SU GRANDEZA”. 

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Este es un sitio web de carácter informativo, donde el Cronista de la Ciudad y Puerto de Tuxpan de Rodríguez Cano, Veracruz, realiza publicaciones sobre sus distintas actividades, así como las del Consejo de la Crónica Municipal, además de abordar diversos temas de interés general, particularmente sobre los orígenes de Tuxpan, aunado a los artículos de opinión y colaboraciones que contribuyen a preservar y engrandecer el acervo cultural e histórico de Tuxpan, así como difundirlo y arraigarlo entre las nuevas generaciones.

Foto del Recuerdo

Inicios del Transporte Público en Tuxpan -1951-.